Ahora le toca al personal de tierra
Otra huelga en los aeropuertos españoles en pleno agosto
¿Por qué será que nunca las hacen en febrero?

Por una vez que los controladores se quedan tranquilitos...
Que sí, que hay un convenio que resulta que se está incumpliendo. Que lo sabemos, Pepe Blanco es muy educado y, puesto que la mayoría de ciudadanos le tienen por inútil, no quiere llevarles la contraria. Que vale, que el Ministerio de Fomento hace las cosas muy mal por algo relacionado con la palabra "handling" que no hemos entendido porque no tenemos estudios (bueno, en realidad estudios sí, lo que no tenemos es ganas de buscar lo que significa). Que todo esto nos parece muy bien, y lo comprendemos. Lo que no comprendemos (a parte de qué cojones significa eso del "handling") es por qué razón en estas cosas siempre pringa el mismo: el sufrido trabajador que quiere irse de vacaciones después de once meses haciendo su trabajo, y que no puede porque alguien no ha hecho el suyo.
Y es que algo no funciona en las huelgas relacionadas con los transportes, ya que el perjudicado siempre es el que menos tiene que ver. Desde aquí proponemos encarecidamente las huelgas a la japonesa. ¿Queréis joder a los de arriba? Pues id a trabajar y abrid las puertas de los aviones a todo dios. Y no hace falta que lo hagáis sólo el par de ridículos días que tenéis convocados: durante todo el verano, celebrad en el aeropuerto jornada de puertas abiertas y permitid que la gente viaje gratis. Veréis cómo no tardan en haceros caso, ya que aquí, contrariamente a la situación actual, los únicos perjudicados son ellos. ¿Que seguramente con esto os meterían un señor puro y con la huelga normal no? Pues puede ser, pero no lo sabemos. No somos abogados. Y, en todo caso, estamos aquí para rajar incontroladamente y cagarnos en todo, ¡no pretenderéis que encima conozcamos las leyes!
Sea como sea, lo único gracioso del asunto es que la huelga coincide con la visita del Papa a Madrid. Y daría mucha risa que el Sumo Pontífice no pudiera viajar por culpa del fregao. O que por lo menos le perdieran las maletas y extraviara así todos sus papa-trajes, y sus papa-rosarios, y sus papa-biblias (los papa-condones no, que no lleva). Aunque para que eso ocurra, no hace falta ninguna huelga, la verdad. Y es que no sólo hay inútiles en los despachos. ¿Para cuándo una huelga de pasajeros?