Gran indignación por los millones de cuentas de correo que se han ido a tomar por culo
Hotmail cierra
Jon Henerd se defiende de las críticas: «¡Llevaba diez años advirtiéndolo!»

Bill Gates anunciando que el Messenger también cierra. A las dos personas que todavía lo utilizaban les ha sabido muy mal.
Hace más de una década que circulan insistentemente por la red varias misivas del dueño de Hotmail, Jon Henerd, en las que se explica que hay una saturación del sistema y hay que reenviar ese mail en concreto para que sepan las direcciones que están activas. Si la gente no lo hace, la gama de posibles castigos va desde la penalización económica hasta el cierre definitivo del sistema, pasando por las torturas físicas. La comunicación ha sido tomada a menudo por falsa a causa de algunos detalles sin importancia. A saber: no proviene de ningún remitente oficial, está llena de faltas, ya existe un sistema automático para eliminar cuentas inactivas, el dueño de Hotmail no es Jon Henerd sino Bill Gates, y a veces llega escrita en Comic Sans. Vale, los otros eran detalles sin importancia, esto último ya es grave.
La comunidad de internautas, escéptica por naturaleza, ha comprobado con gran sorpresa cómo sus cuentas han desaparecido de la noche a la mañana. Las de los que todavía tenían Hotmail, claro, que hay gente para todo. Y ante las quejas, Jon Henerd ha salido a la palestra para decir: "¡Os lo advertí, cojones! ¡Muchas veces! ¡Que lo único que hacía en todo el día era escribir cosas como 'Ahora sí que va de verdad, de verdad de la buena', pero ni así me creíais!". Y por palestra nos referimos a que ha mandado un correo electrónico dando su versión de los hechos a sus contactos (los que no tenían Hotmail, se entiende), esperando que ellos lo reenviaran y así llegara a todo el mundo. Hemos hablado con él por teléfono y le hemos preguntado por qué, cuando tiene una comunicación tan importante para hacer, no llama a la prensa. Su respuesta no podía haber sido más sincera: "¡Hostias! Pues no se me había ocurrido..."
También nos ha confesado que en realidad es el becario de la empresa, pero ya que escribe él los correos, exagera un poco a la hora de definir su cargo. "¡Todo el mundo miente en internet, yo no voy a ser menos!" arguye. Henerd también explica que a veces se le olvida pasar el corrector antes de mandar los mensajes, y que la diferencia entre "a ver" y "haber" no es tan clara como algunos pretenden. Y, sobre todo, nos da la respuesta al gran enigma que nos planteábamos desde que empezamos a recibir sus comunicaciones: si hay tanta gente en Hotmail... ¿para qué demonios van a cerrar? ¿El dueño de una zapatería cierra porque venda muchos zapatos? Henerd es, una vez más, honesto en su respuesta: "Me pagaban por tomar decisiones. Nadie me dijo que tuvieran que ser buenas".
Con esta frase, que podría ser el lema de cualquier persona que se dedique al marketing, se acaba el artículo y la carrera de Jon Henerd. Le han despedido hace un par de horas. Según él, el motivo es haber provocado el cierre del popular servicio de correo, pero nosotros sabemos que es porque utilizaba Comic Sans en sus mails. Vaya si es por eso.