El tercer hombre más rico del mundo está harto de pagar pocos impuestos
El gobierno de EE.UU. le ayuda tan descaradamente que hasta él se queja

A un rico le define llevar sombrero de copa. Luego, si tiene dinero, pues mejor, pero lo principal es el sombrero.
Es posible que el nombre de Warren Buffett no os suene mucho, más allá de haber visto su apellido en los restaurantes en los que puedes servirte tanta comida como quieras. Pues resulta que este buen hombre es la tercera persona más rica del mundo según la lista Forbes. ¡Esperad, no empecéis a cagaros en su madre! Buffett se se ha quejado en un artículo en el New York Times (cuando eres tan rico, no publicas en un blog, esto es así) de que el sacrificio colectivo que se pidió para hacer frente a la crisis no es tan colectivo como los políticos nos habían querido hacer creer. Vamos, que pringan los de siempre. Que es una cosa que ya sabíamos, pero oírla directamente de un señor tan rico, pues hace su efecto. ¡Que este hombre posee la friolera de 50.000 millones de dólares, eh! Que si hubiera pagado los impuestos correspondientes serían unos cuantos menos, es cierto, pero sigue siendo impresionante.
El llamado Oráculo de Omaha (si le llaman así, le llaman así) cuenta que mientras el año pasado a sus trabajadores les tocó tributar al 36%, a él sólo le pidieron el 17,4%. Y eso sólo de los ingresos, pues se ve que de su sueldo no le retienen prácticamente nada. Todo esto por gentileza de los enormes cojones de los republicanos (que en Estados Unidos no significa sólo que no te van los reyes, sino también que te ponen los ricos) y de los diminutos testículos de los demócratas, que renunciaron a elevar los impuestos a las rentas más altas ante la firme oposición de los primeros. Que se ve que Obama lo hizo para poder desatascar las negociaciones con sus oponentes y que su país no entrara en suspensión de pagos, lo que está muy bien... pero claro, ¡cómo no va a estar el país al borde de la ruina si los que más tienen apenas pagan! Y esto lo vemos hasta nosotros, que somos de letras.
Warren Buffett afirma también que a muchos de sus amigos millonarios (este hombre no se relaciona con mileuristas, o mildolaristas, esto también es así) no les importaría pagar más impuestos para ayudar al país. Suponemos que no debe de ser amigo de Botín, porque no nos imaginamos a nuestro banquero favorito queriendo dar más dinero al Estado. Ni a él ni a cualquiera de los muchos ricos que tenemos en España. Por desgracia, en lo único que se parecen a sus colegas americanos es que ellos también pagan mucho menos de lo que deberían.