El Papa de Roma por Madrid asoma
Los jóvenes más aburridos del planeta se dan cita en la capital de España

Alguien debería decirle al bueno de Ratzinger que este sombrero no es típico español.
A ver, antes de que aparezcan por aquí católicos fervientes para reprendernos por el subtítulo que hemos puesto, queremos aclarar una cosa: ¡no estamos insultando a nadie! No hemos llamado a los muchachos y muchachas que van a ver al Santo Padre tontos del culo (por ejemplo) por creer en una historia de fantasía más absurda que el final de Perdidos. Tampoco les hemos llamado intolerantes por no respetar otras creencias igualmente legítimas como la religión del Monstruo de Espagueti Volador. Y mucho menos les hemos llamado mal follados, más que nada porque en muchos casos debe de ser "no follados a secas". ¡Lo único que decimos es que no tienen pinta de ser la alegría de la huerta! Y es que en general a los más jóvenes, la Iglesia les queda un poco lejos. De hecho, la única gente de corta edad que creíamos que tenía una estrecha relación con la iglesia eran los niños abusados por curas.
Las previsiones hablan de un millón de asistentes, así que con un solo párrafo hemos conseguido ofender al equivalente a diez campos de fútbol de los grandes llenos (que tiene su mérito). Más datos: la mitad del coste de la visita del Papa, 25 millones de euros (se conoce que al Sumo Pontífice no le basta con un billete de Ryanair y una cama en un albergue), será sufragada por el Gobierno. Benedicto XVI no viene en calidad de jefe de Estado sino de líder religioso. Y eso, en un país que se autodenomina laico, es un poco raro. Y que suceda en plena crisis, cuando no hay dinero para pagar nada, más aún. Aunque también tiene su miga que el resto del dinero lo pongan compañías como Telefónica, El Corte Inglés o Banco Santander. Suponemos que Emilio Botín querrá ganarse el cielo, pero esperemos que tanta hijoputez no se perdone con un simple donativo.
Y aparte de esto, pues han llenado Madrid de confesionarios (como los del Gran Hermano, pero mucho menos divertidos), y gente indignada se ha manifestado contra la visita, y la poli ha repartido hostias... Nada que nos sorprenda, la verdad. Pero que no tenemos nada en contra de que venga el Papa y toda la gente importante del país pierda el culo, en serio. Que nos parece muy bien. Lo único que esperamos es que cuando nos visite algún representante de la religión del Monstruo de Espagueti Volador, actúen de igual forma.