Guía para el futbolero empedernido
¿Qué hacer durante el fin de semana sin fútbol?
¿Desesperado? ¡Nosotros te ayudamos! O lo intentamos, al menos.

Cuando este señor se enteró de que no se jugaba el Villarreal-Sporting, tuvo un disgusto.
Lo sabemos, es duro. No sólo ha habido que sobrevivir a un largo verano sin más partidos que los de (bostezo) pretemporada y sin que los periodistas deportivos hicieran otra cosa aparte de eyacular ríos de tinta pensando en Cesc o Neymar (depende del color de cada uno). Además, cuando por fin te ponen la miel en los labios (y por miel entendemos dos partidazos de Supercopa con final a lo Pressing Catch incluido), abortan el inicio de la liga por un quítame allá esos millones. ¡Pero tranquilo! ¡Hay muchas cosas que puedes hacer en lugar de ver el fútbol! Bueno, a lo mejor muchas no, pero hay algunas. Dos o tres, al menos. Ahí van:
Ir al teatro- El teatro no es lo que hacen los jugadores del Barça según Casillas, sino un sitio donde la gente va a ver obras (no como las que miran los jubilados desde las vallas; otras). Cosas importantes a tener en cuenta: si un actor dice algo que no te gusta, no le insultes a grito pelado ni te cagues en su madre. Sería raro, y posiblemente el afectado se iría llorando. Si, en caso contrario, lo que ves te complace, no grites cánticos de apoyo. Ir a ver Hamlet y, cuando empieza a palmar todo dios, intentar que el público coree contigo "¿Quién se quema? ¡Rosencrantz y Guildenstern!" es, si cabe, más raro que lo anterior. Que ya era muy raro.
Plan romántico con tu pareja (en caso de tener, claro)- ¿Cuánto hace que no vas a cenar fuera con esa persona especial? (por especial queremos decir alguien que te guste, no que tenga un retraso mental). En serio, ¿cuánto? Y un frankfurt en el bar de abajo no cuenta. Busca un restaurante caro y arréglate. O sea, dentro de las posibilidades que hay ahora mismo, claro. Y con la crisis son más bien pocas, la verdad. Oye, da igual, ve al bar de abajo. Pero arréglate. En todo caso, están prohibidas las camisetas de tu equipo. Y las bufandas. Y los gorros. Y las conversaciones sobre fútbol. Y nada de beber cerveza: hoy toca vino. Y, como en el caso anterior, está muy desaconsejado ponerte a insultar a grito pelado a tu pareja cuando diga algo que no te guste. Si quieres follar esa noche, vaya.
Masturbarte- Puedes gritar todo lo que quieras, puedes vestirte como te dé la gana, no hace falta que gastes un duro... ¡Hasta puedes hablar de fútbol mientras lo haces! (a ver, es extraño y hasta da miedo, pero sobre gustos...) ¡Todo son ventajas! (excepto por el hecho de que suena bastante patético tirando a mucho que el plan para el fin de semana sea matarte a pajas... ¡pero aparte de esto, todo son ventajas!)
Podríamos dar más ideas, pero no nos pagan suficiente. Y oye, que es gratis, ¿qué más quieres? Si igualmente nada de esto te complace, siempre puedes ingresar en una granja de desintoxicación. Vale, ahora mismo no existe ninguna que se dedique a rehabilitar a gente adicta al fútbol, pero si esta huelga dura mucho más, ya las harán. Tal vez no inmediatamente, pero en cuanto alguien se dé cuenta de que los teatros están llenos de gente gritando "¿Quién se quema? ¡Rosencrantz y Guildenstern!" estará claro que algo hay que hacer.