Y todavía otra señal del Apocalipsis
La Duquesa de Alba se casará en octubre
En su caso, lo de «Hasta que la muerte os separe» no sonará muy lejano

Imágenes como esta hacen que queramos arrancarnos los ojos. Varias veces.
Perdonadnos por el razonamiento a lo Mourinho, pero... ¿Por qué se casa alguien con la duquesa? ¿Por qué? Vale que el amor es ciego, pero... ¿tanto? Y sí, vale que está podrida de millones, pero... ¡Que es la Duquesa de Alba! ¡Y que cuando la vemos en las revistas suponemos que va maquillada! ¡Que sin arreglarse un poco debe de parecer un mejillón! Pero en fin, no nos escandalicemos, que resulta que con el señor este lleva ya unos años, y se conoce que se quieren, y que... y que... ¡¡No, no podemos seguir redactando el artículo como si nada pasara, que es la duquesa de Alba!!
En fin, sigamos... Cayetana de Alba, que contraerá matrimonio por tercera ocasión, es cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte veces condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa (que son títulos que existen, lo pone en la Wikipedia), catorce veces Grande de España y ciento cincuenta veces parásito social. Que en pleno siglo XXI tengamos que estar hablando de esta mujer es bastante triste tirando a tristísimo. Pero como eso de que alguna gente muy poderosa tenga como único mérito haber nacido no lo vamos a cambiar nosotros, intentaremos dar algunos detalles útiles de la boda. Seguramente no lo vamos a conseguir, ya os lo avisamos.
Total, que la muchacha se casará en el Palacio de Dueñas, en Sevilla, que aparte de ser donde nació Antonio Machado, pertenece a la Casa de Alba. Así que seguro que no tuvieron mucho problema con la reserva del sitio. La ceremonia se realizará en la intimidad, con un máximo de veinte invitados. Suponemos que no es que no quieran que vaya más gente, sino que no habrán encontrado a casi nadie que sea capaz de pagar un regalo de la lista de bodas. Si en un enlace normal los precios ya son prohibitivos, en la boda de la Duquesa los ceros deben de dar la vuelta a la manzana. Otro dato curioso es que les casarán tres sacerdotes. ¡Claro que sí, que se note que les sobra el dinero! ¡La casa es grande! Sobre todo, la de Alba.
Y a todo esto, el novio (del que aún no hemos hablado), es Alfonso Díez, funcionario y 24 años menor que ella. ¡Para que luego digan que los funcionarios no trabajan! Este hombre lleva desde 2008 trabajándose a una de las señoras más ricas de España, y seguro que ni siquiera hace la pausa para desayunar. Todo un ejemplo de esfuerzo y de sacrificio. Bueno, sobre todo de sacrificio, que al pobre aún le queda la noche de bodas.