Es un drama más habitual de lo que parece
Su Smartphone es más listo que él y le roba la novia
La rebelión de las máquinas ha empezado de la manera más tonta

Fijaos en cómo se miran. Se nota que están enamorados.
Al principio, Cristian G. C. no podía sospechar nada. Cuando su pareja iba a su casa y en lugar de practicar sexo le cogía el teléfono y se pasaba las horas jugando al Angry Birds, pensaba que sólo era porque estaba enganchada al dichoso juego. Sin embargo, en el momento en el que ella y su Samsung Galaxy II se fueron a un restaurante de lujo a cenar y le dejaron en casa, el chaval se dio cuenta de que algo raro pasaba. Pero era demasiado tarde: el móvil ya la había seducido con sus aplicaciones ilimitadas, su conocimiento infinito y, sobre todo, con una elegancia y un saber estar que ya le hubiera gustado al patán de su novio. Y es que un cacharro que puede traducir a 50 idiomas resulta una enorme competencia para alguien que no sólo tiene graves problemas para distinguir entre “a ver” y “haber”, es que ni siquiera lo intenta.
“Es mazo de listo” explica Jennifer, que presume de nuevo novio. “Cristian siempre me hablaba de fútbol y coches, pero Samsi [le llama así cariñosamente] cada noche tiene un tema así como... como muy de persona inteligente. Vale que los saque de la Wikipedia y que ni siquiera sea una persona, pero tampoco es plan de ponerse tiquismiquis”. Además, el teléfono (que tiene voz de doblador sexy gracias a su software de habla) siempre le cuenta cómo ir a los sitios sin perderse, el tiempo que hará y, lo más importante de todo, constantemente le dice lo guapa que está y lo bien que le sienta ese vestido gracias a la aplicacion If she is happy, you’ll get laid que se bajó del Android Market. Y su vida sexual parece más que feliz. “¿Cómo no va a serlo, si cada vez hacen estos aparatos más grandes? ¿Tú no has visto a la tía esa del anuncio del Jes-Extender que habla desde el coche? Pues eso."
Cristian, por su parte, no da crédito y no para de repetir “¡Jo, qué fuerte!”. Declara que en cuanto salga de su sorpresa irá a partirle las piernas al nuevo novio de su ex, pero cuando le decimos que no tiene, se obnubila otra vez y emite el mismo juicio “¡Jo, qué fuerte!”. Lo que Cristian no sabe es que jamás podrá emprender ninguna acción en contra de su antiguo Smartphone, puesto que esta noche va a morir en extrañas circusitancias. Según nos ha confesado Samsi, ha mandado a unos matones para que se deshagan de su competidor gracias a la aplicación Que parezca un accidente que también se ha bajado del Android Market. En cuanto a él o a alguno de los suyos le dé por bajarse la aplicación Exterminar a toda la humanidad (que seguro que también está disponible) estamos perdidos.