El fichaje más codiciado del fútbol: la Visa de Joan Laporta
Su valor es incalculable, pero qué tardes de alegría da. Tardes, noches, madrugadas...

Parchelona. -- La demanda de la junta actual del F. C. Barcelona contra la anterior trae de archivos adjuntos un puñado de facturas que son como para inyectar optimismo a la economía mundial, pero en plan chute de heroína 110% pura. Vamos, que si las facturas fueran inyectables, estarían las bolsas remontando el arco iris a lomos de unicornios alados.
Entre los elevados gastos surtidos cometidos por Joan Laporta y sus amigos que los demandantes consideran «injustificados y fuera de lugar». Polejemplo, a la Visa del señor Laporta fueron cargados, por compromisos aparentemente ajenos al club, una cuenta en el restaurante graciense Botafumeiro la noche de Navidad de 2009 por importe de 373,78 euros, numerosos cargos en la sala Luz de Gas, incluida la noche de fin de año, compras en varios establecimientos de Sant Cugat (donde vivía el presi) y adquisición de cigarros puros. Que para los deportistas ya se ve que no eran.
Pero claro, estos gastos personales (bien que cargados, según la junta actual, a la tarjeta de la empresa) palidecen en comparación con los gastos del Barça en sí: 362.000 euros en vuelos privados (a 39.000 euros la plaza); 20.000 euros de media en cátering del palco del Camp Nou por partido la temporada 2009-2010; y 20.000 dólares por el alojamiento del presidente Laporta en un hotel en Seattle durante 4 noches. (Salió más caro él que toda la plantilla, cuerpo técnico y staff en el mismo hotel. No es coña.)
Los actuales directivos reclaman 47,6 millones de euros al ex presidente, atribuyendo la deuda actual del club a estos gastos locos. Ah, 47,6 millones para Joan Laporta... Cuando tenía la Visa del Barça a mano, esto era prácticamente lo que se gastaba en el desayuno un día con prisas. ¿Le habrán hecho devolver la tarjeta ya? ¡Si es que no, corre, Joan! ¡Aún estás a tiempo de bajar a un cajero, retirar 50 millones por las molestias y quedar como un señor!