Indignation for the world, camon ebribadi
15-O: para ser sin guillotinas, quedó muy lucido

El Mundo (no se ha parado ni un momento) -- Teníamos miedo de que la cosa acabase siendo un hype de Internet y se quedase en nada, pero no: la jornada indignada del 15 de Octubre ha quedado lucida, lucida. Vaya, si hoy tu periódico no trae foto de manifestación multitudinaria en plan «busca a Wally», cambia de periódico. Porque la Plaza del Sol de Madrid estaba como para aprovechar para dara las campanadas y cambiar de año; en Barcelona, bajaba la calle Aragón que daba gozo; Valencia, Donosti, Valladolid... Habría que mandar un fotógrafo a los Monegros para que no se le pusiera un puñado de gente con pancartas frente a la cámara.
Pero lo mejor de todo es que la cosa no se ha quedado en España. La ola, como es lógico, empezó en Japón. Y llegaba más tarde a Nueva York, donde los acampados de Wall Street también se han crecido este sábado y se trasladaron a Times Square, que hay más sitio. Y por en medio, toda Europa, todo el mundo tiene algo que reclamar a sus políticos: democracia real en Londres, Ámsterdam, Bruselas, Fránkfurt; menos corrupción en Brasil; menos ineptitud en Grecia; menos mobiliario urbano en Roma (unos señores se dedicaron a romperlo ellos mismos y se lió un cristo que pa qué).
Nosotros nos quedaríamos, sin embargo, con París. Porque allí también ha llegado la indignación al mismo tiempo que se reunían los del G-20. Y nos consta que las protestas alcanzaron tal volumen que más de un delegado se quejó a la recepción del hotel por el ruido. Amigos, Robespierre nos contempla embelesado.
