Esto dice mucho de la clase de cabrones que mandaron, mandan y mandarán
Ni Gobierno ni oposición fueron a la conferencia por la paz: ¡hay elecciones que preparar!

Belle & San Sebastián -- Caras conocidas en la conferencia internacional por la paz en Euskadi que se celebró ayer en Donostia. Conocidas quiere decir que te suenen de telediarios viejos, pero ya es algo: Kofi Annan, ex secretario de la ONU y Nobel de la paz; Gerry Adams, el del Sinn Féin; Bertie Ahern, ex primer ministro de Irlanda; casi todos los partidos vascos aún no ilegalizados a la izquierda de los socialistas de Euskadi, los socialistas de Euskadi mismos, varios sindicatos, representantes de los socialistas y el gobierno franceses... No ha faltado nadie. Bueno, sí: han faltado el Gobierno y la oposición, pero como se trataba de hacer algo por la paz, nadie les ha echado en falta.
¿Que la conferencia es más un acto simbólico que otra cosa? Sí. ¿Que a estas alturas, cuando llevamos ya varios meses de agradecido silencio por parte de las armas, los actos simbólicos son bienvenidos? También. ¿Para qué ha servido la conferencia? Para producir un comunicado unánime en el que los asistentes, muchos de ellos con experiencia en la resolución de conflictos, varios implicados en el buen camino del comparable conflicto de Irlanda del Norte, sugieran gestos de buena voluntad, algunos simbólicos, otros reales, no sólo a ETA (que hasta ahora ha hecho todos los gestos), sino a los gobiernos españoles y franceses. Como por ejemplo, el diálogo: esa palabra con la que nos llenamos la boca cuando estamos a buenas, pero de la que nos olvidamos cuando nos ponemos en modo trágico y decimos con erección de integridad: «a los terroristas, ni agua». Pues ahora que ellos han hecho el primer ademán por deponer las armas, AHORA, gobierno de dialogantes, sería el momento de invitarles a unas Font Vella.
¿Habría ayudado en algo que PSOE o PP se presentasen a esta conferencia? No. El objetivo era tan poco como esto, un manifiesto común. Pero unanimidad, consenso y cesión son cosas que ellos no aportarán ni han sabido aportar jamás. Así que no, no se les ha echado en falta, señores Zapatero y Rajoy. Hale, váyanse los dos a la mierda un rato mientras los mayores intentan resolver las cosas.