‘El libro de Jobs’: ¡escenas eliminadas! (2)
Siguen los episodios desconocidos de la vida del Justin Bieber de la tecnología

[Extracto de El Libro de Jobs, Cerdanyola Ediciones, 2011.]
Olivia Shannonville, de Palo Alto, puede estar orgullosa de haber sido casi la pareja del posteriormente celebérrimo Steve Jobs en el baile de graduación. «Lo recuerdo como si fuera ayer», asegura Olivia: «Quedamos en que pasaría a buscarme a las seis, y que mientras tanto, para calmar los nervios, iba a encerrarse un rato en el garaje de casa a darle vueltas a una tontería que se le había ocurrido.»
Steve tardó tres años en salir de ese garaje (sus padres le organizaron una fiesta de «salida del garaje», para no ser menos que los Henderson, los vecinos rojillos de en frente, que habían organizado otra para su hijo de «salida del armario»), pero esos años fueron bien aprovechados. Trabajando dieciocho horas al día y alimentándose exclusivamente de Twinkies (lo que, según se especula, alimentó la afición de Jobs por los bordes redondeados), él y su amigo Steve Wozniak habían creado el primer ordenador Apple: un avance tecnológico tan revolucionario que, cuando Jobs lo presentó en el club de informática de Palo Alto, tuvo que huir perseguido por el resto de ingenieros, que enarbolaban antorchas encendidas.
«Nadie entendía las ideas de Steve en aquella época», afirma su casi pareja, Olivia. «Y no me extraña: todas esas ideas de ordenadores en las casas, y de una red global de intercambio de datos... ¡Qué locas fantasías!», opina, no sin motivo, pues es cierto que Olivia, que lleva desde 1972 sentada en el porche de su casa, con una rebequita sobre el vestido, esperando a que Steve la lleve al puto baile de graduación, ha salido poco últimamente y no está muy al tanto de avances científicos en las últimas décadas. Su fe en Steve, sin embargo, es imperturbable: «Nada más salir del garaje, y de aclararme que no tenía nada que ver con el niño de los Henderson, se disculpó por el retraso y me dijo que no me preocupara, que ahora se iba a estirar las piernas y enseguida venía.»
El estiramiento de piernas llevó a Steve a la India, donde pasó dos años más. Pero eso es otro episodio.