El gilipollas de la semana: Pere Navarro
Por multar a una productora de cine porque en el cartel de una peli sale gente en moto sin casco

30.000 euros de multa le pone la DGT a Tripictures, la productora de la película Larry Crowne, porque en el póster promocional salen Tom Hanks y Julia Roberts a bordo de un ciclomotor y sin casco. Se ve que existe un artículo en la ley de Tráfico que prohíbe las «imágenes publicitarias con vehículos a motor en las que se infrinjan leyes». Con la ley en la mano, la productora puede decir misa. Da igual que el cartel de Larry Crowne pretenda transmitir optimismo o libertad, hay unas normas. Y ni el cine puede respetarlas. Que se empieza fantaseando con mundos mejores y se acaba quemando iglesias.
Mucho bromeamos sobre normas restrictivas y efectos de llevarlas a sus últimas consecuencias en el arte: piensen en chistes-cliché como la imagen de un Humphrey Bogart con chupa-chups en la boca en lugar del proverbial cigarrillo, o un Mad Max yendo por debajo de 80, por si los radares. La típica exageración reaccionaria cuando nos coge en caliente una regulación, ja ja. Bueno, pues no siempre es exagerado. Gracias a gente cuadrada, gris, acartonada, sin el más mínimo sentido expresivo, como la DGT, está prohibido que personajes de ficción viajen sin casco. Gracias, Pere Navarro. Gracias por no permitirnos ir sin casco, ni imaginarlo. Gracias a su sanción, ya nos sentimos en un mundo mucho más seguro para nuestros hijos. Y regulado. Y gris. Y ahora discúlpenos: tenemos que suicidarnos.