Megapuente
Si se hunde todo, ya nos lo contaréis el lunes

España es una fieshta. -- A lo tonto a lo tonto, han pasado ya la mitad de los 9 días de oro esos que eran definitivos para saber si Europa se cortaba las venas o se las dejaba largas. Y no sólo no sabemos como va la cosa, sino que España ha decidido que, para quedarnos ahí indecisos, preguntando a la Merkel o a Sarkozy si podemos ayudarles en algo, mejor nos quitamos de en medio y nos vamos de superpuente.
Y es que la semana es de acueducto: Martes, la Inmaculada; Jueves, la Constitución... ¿o era al revés? Nos da igual; son esas dos fiestas que vienen juntas, no obligan a nada y cada año se habla de alejarlas un poco, porque entre una cosa y otra en diciembre trabajamos menos que el oftalmólogo de Alien. Pero siguen juntitas un año más, y hoy más necesarias que nunca, para aliviar tensiones en una semana muy chunga y confirmar nuestro carácter campechano y sandunguero, que nos hace los más guays de Europa. Ahí están, los 27 en vilo porque a lo mejor la semana que viene partimos peras. Toda Europa está que no le llega la camisa al cuerpo. ¿Toda? ¡No! ¡Un país con cinco millones de parados, pero del que se esperan 10,5 millones de desplazamientos (toooma ya), combate los nervios yéndose a esquiar y le suda la polla todo lo demás. Al menos, a nosotros sí. Así que si al final se hunde el barco, ya nos lo contaréis el lunes. Nos vamos de vacaciones, que esta crisis es agotadora.