Merkozy, el palabro de moda
Yúrop's not livin a celebreishon (enimor)

Bruselas. -- Ya se ha acabado la campaña famosa de los 9 días de oro cruciales para Europa. Y el desenlace ha sido: recortes. Tijeretazos a saco en cosas que hasta ahora creíamos importantes. Sanidad y educación, por ejemplo. No en defensa, por ejemplo. Pero sí en pensiones, que cobráis mucho y no puede ser. La Europa del bienestar se está acabando. Y el mensaje de Bruselas es que, además, es culpa vuestra, que os acostumbráis demasiado a lo bueno.
El responsable de esta decisión, por cierto, al final no ha sido Van Rompuy, cuya propuesta de reforma europea no iba lo bastante lejos para los machos alfa del lugar. Ha sido esa fusión rollo Dragon Ball de Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, que han descubierto que tienen mucho en común, como su afición a la poda de derechos sociales. O a imponer sanciones a los países que no sepan cuadrar los balances. Lo que haga falta por salvar al pobre euro, que está muy pachucho. Y ojo, que 26 de los 27 ya han firmado debajo. El único que resiste, Reino Unido. Claro: a los ingleses, si se hunde el euro, se la suda. La flema británica, que dicen.