Lo de los ministros
Son poquitos. Como las sorpresas.

Madrimpf. -- Empezamos con buen pie: trece ministros, trece, ha nombrado Mariano Rajoy, con pocas sorpresas. Son unos cuantos rostros nuevos que nuestro Guillermo tendrá que caricaturizar rápido para que los demás dibujantes podamos copiárselos, pero aparte de eso, nada nuevo bajo el sol.
Vicepresidenta será Soraya Sáenz de Santamaría, que ya lleva dando rabia muchos años. Ministro de Economía, la cartera más marrón de todas, para un hombre de confianza o enemigo de Rajoy, no lo tenemos claro: Luis de Guindos. Y gente que repite: vuelve Ana Pastor, que fue ministra de Sanidad, pero esta vez le ha tocado Fomento y vuelve Miguel Ángel Arias-Cañete a la cartera-contenedor de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, puesto similar al que ocupaba ya en el gobierno de Aznar (por si no lo recuerdan, era un señor que en pleno auge de la paranoia de las vacas locas le faltaba tiempo para ir comiendo ternera en actos públicos, rollo Fraga bañándose en Palomares, pero masticando a un ritmo de entrecots por minuto bárbaro, ¿eh? Que las vacas se desmayaban del susto a su paso, como en aquella escena de Constantine en que el mexicano poseído cruza un rancho y las reses van cayendo como moscas. ¿Recordáis esto? Soy el único al que le moló la peli de Constantine, ¿verdad?)
Una buena noticia para Alberto Ruiz-Gallardón: por fin es ministro; de Justicia, concretamente. Y otra buena noticia para Ana Botella: por fin será alcaldesa de Madrid. Y ahora, una mala noticia para Madrid: Ana Botella será vuestra alcaldesa.
Más caras: alguna vieja (Jorge Fernández Díaz, con perdón; pero es que como además eres igual que tu hermano Alberto, te tenemos visto); alguna nueva (José Ignacio Wert en Educación y Cultura y Deporte); y la mayoría más viejas de lo que fingen ser. Un poco como Rajoy, que su cabello dice «soy joven y lleno de vida »y su barba dice «¿por qué no hacen botellas de Just For Men más grandes?». Y ya está.