Empiezan los juicios contra el juez Baltasar Garzón por sembrar el mal rollo entre los españoles
España entera se encuentra consternada ante el famoso juez cizañero

Ay, Garzón, Garzón… ¿pa’ qué te metes en estos fregados? Con lo bien que está España y lo fetén que se llevan todos los españoles, y tú ¡Venga querellas! ¡Venga juicios! ¡Venga tribunales! Pero qué cenizo eres, SuperGarzón. Echa el freno ya. Que para llegar al Premio Nobel hay que hacer amigos, y no solo enemigos. Y ahora mírate: tienes unos cuantos juicios pendientes. Por malrollero. Que te lo ibas buscando, chaval.
El primer juicio empezó el martes. Se te acusa de haber realizado escuchas ilegales entre los acusados del caso Gürtel. ¡Denunciar una trama de corrupción política y empresarial! Pero vamos, ¿a quién se le ocurre? Los del movimiento 15M decían que “no hay pan para tanto chorizo”, pero en España lo que no hay es prisión para tanto chorizo. El mangoneo, junto al turismo, es el principal motor económico español. Si metes en prisión a todos los que roban, ¿quién va a levantar el país? ¿Los chiringuitos de playa? Anda, tira, Garzón, que eres un listo.
Cuando termines este juicio no te darás ni cuenta y ya tendrás encima el segundo. Por investigar los crímenes del franquismo. O sea, ¡el franquismo! ¿Quién se acuerda ya del franquismo? Solo los libros de texto, y lo pasan así por encima. Si duró solo 36 años. Un suspiro en la Historia de España. Además, ¿qué sería del cine español sin el franquismo? ¡Que se quedan sin temas, Garzón! Anda, no me seas rencoroso. El muerto al hoyo y el vivo al bollo. Que lo hecho, hecho está. Olvídate del franquismo, que es cosa del pasado. Te lo dice Miguel Bernard, ex líder de Fuerza Nueva y secretario de Manos Libres, sindicato con el que ha presentado la querella contra ti. Hazle caso, Garzón, que ese hombre sabe lo que se dice cuando habla de Franco.
Y espérate, Garzón, que aún vas a tener otro juicio por recibir cobros del Banco del Santander cuando organizabas unos cursos en Nueva York. Como no te trinquen en los juicios anteriores, lo harán en este. Y ahí si que lo tienes jodido, Garzón, porque la envidia es muy mala. Tus antiguos compañeros quieren verte entre rejas antes de que te nominen para el Premio Nobel de la Paz. Porque te lo has currado. Ahí, dándole caña a Pinochet. Muy bien. Pero, entre tú y yo, Garzón, el Premio Nobel de la Paz deberían dártelo ya solo por lo que hiciste en España. Con las campañas contra el llámalo independentismo, llámalo terrorismo, vasco y catalán, has conseguido que los independentistas y los franquistas se pongan de acuerdo por una vez en su vida. Todos ellos quieren tu cabeza en bandeja de plata. Un mérito digno de un Gandhi, campeón.