Fiscal de 1,14 m demanda a un testigo que le cantó el «aibó, aibó» de Blancanieves y los 7 Enanitos
Silke Schoenfleisch-Backofen es conocida en su país como una mujer pequeña (mide 1,14 m) pero con muy mal genio. En los círculos jurídicos le apodan «Frau Power» (poderosa mujer) y a sus 29 años es considerada como uno de los fiscales más duros de toda Alemania. Es algo que desde luego parece que desconocía Wadim Golanev, de 25 años, que se dobló de la risa cuando vio a la fiscal Silke Schoenfleisch-Backofen en el juicio en el que asistía como integrante del banquillo de testigos. Se rió tanto que no podía casi ni hablar y hasta se puso a cantarle el «aibó, aibó». Vía Strambotic y Mirror
Llegado el caso, ¿pedirá una rebaja en la condena?