Alaska tiene un pecho de izquierdas y otro de derechas
Grupos feministas exigen el derecho de doble voto

Vaquerizo del Sur – El centro político es el escote de Alaska. Resulta que el preciado campo de batalla de la realpolitik, el ansiado elixir de la eterna mayoría absoluta la búsqueda de cual llevan decenios compartiendo tanto la izquierda como la derecha española, se encuentra entre los pechos de Olvido Gara. Ahora sólo queda resolver una incógnita: a ver quién es el guapo que mete la mano ahí.
El suceso se descubrió cuando la intérprete de éxitos como “Bailando”, así como de la reconocida “Bailando” e incluso de la no menos brillante “Bailando”, acudió a su ginecólogo para hacerse una revisión periódica. Cuál fue su sorpresa cuando, después de examinar la mamografía (para la cual tuvo que emplearse un plotter del ejército de los EEUU) el médico le hizo saber que sus pechos no solamente tenían ideología propia, si no que eran una metáfora, acaso una adiposa encarnación de las dos Españas.
A día de hoy, hay que ser muy afgano para no saber que los pechos femeninos son una prominencia de tamaño y turgencia variables. Lo que pocos sabíamos es que, a través de los impulsos eléctricos, algunas terminaciones nerviosas de la mama pueden acabar desarrollando en su extremo un cerebro pequeñiiito, pequeñito, casi tanto como el del madridista Pepe, que en algunos casos es incluso capaz de tomar conciencia propia y hacer abstracción política.
Sin duda, esto explicaría la actitud de nomecasismoconnadie que tan orgullosa luce la diva del Petardeo-Dance en las entrevistas. Un talante que tan pronto la lleva a desnudarse públicamente en contra de las corridas de toros como a ejercer de colaboradora en el programa de Jiménez Losantos, alegando que éste es (textualmente) “un tío majo”. En definitiva, lo que las señoras mayores coinciden en definir como “Mira qué bien habla esta chica” o “Si es que sabe de todo, oigan”.
No son pocos los grupos feministas que, después de conocer los hechos, han reivindicado el reconocimiento del derecho al doble voto, incluido el colectivo de Mujeres que se parecen a Paul McCartney. Recientemente, a esta demanda se ha adherido el parlamentario Joan Laporta, alegando que, dado el tamaño que han alcanzado sus senos, al menos tendrían que dejarle votas en las autonómicas.