Ni la virgen de Lourdes
Experto en homeopatía le cura el cáncer con un «Cura sana, culito de rana»

El doctor Fidedigno Ñu (imagen de archivo), especializado en el campo de la homeopatía, reiki y experto en la experimentación de situaciones cercanas a la muerte por sobredosis de psicotrópicos, asegura haber curado el cáncer a Amancio X con la antigua técnica del "Cura sana culito de rana, si no se cura hoy, se curará mañana".
El reputado homeópata (si es posible tal parajoda) asegura que la repetición del mantra, junto con la utilización del caldo de verduras de una estación de servicio de la autopista A-II (caldo de verduras diluido 10.000 veces en agua, según los preceptos homeopáticos) han generado una reacción en cadena en el cuerpo del paciente que permitieron eliminar las células malignas, llenas de malas energías, odio y guionistas de Sálvame, que provocaban la dolencia mortal.
- La técnica resulta completamente novedosa - comentan los turgentes pechos de la enfermera del doctor -. Nos encontrábamos en un callejón sin salida, habíamos probado todo tipo de remedios: dietas come-cáncer, imposición de manos, saliva de Pep Guardiola, pero nada provocaba la mejora del paciente.
Ante la pregunta de por qué no utilizaron medicina tradicional en un caso tan extremo, Doc Ñu (ya había confianza) se mostró ofendido y, después de mostrar una mariposa de palmo a nuestros reporteros, acompañado de un amenazador "No me toques los huevos, que soy de barrio", se acercó al escritorio mostrando un montón de papeles.
- Miren, hay cientos de estudios que corroboran la utilización de mantras y remedios homeopáticos para la curación de enfermedades terminales.
Ante el intento de estos reporteros de observar tales estudios, Doc encerró rapidamente el fajo de papeles en un cajón; no sin dejar caer del montón un puñado de etiquetas de Phoskitos y fichas de informes radiológicos de universidades extranjeras, llenos de cuadritos y números, con un sospechososo parecido a hojas de personaje del juego de rol "Vampiro, la mascarada".
Aun así, los misteriosos resultados siguen sin explicación. La curación del cáncer del paciente resulta completamente cierta, a la par de milagrosa. Ante la pregunta "¿Cómo cree usted que le han podido curar el cáncer así?" el paciente responde, encogiéndose de hombros: "Me dijeron que era esto o acupuntura escrotal".
¿Mantras mágicos de madre, la grandeza de la autosugestión humana o el terror a que miles de agujas terminen clavadas en parte sumamente sensible? Nunca conoceremos la solución a la cura más milagrosa y estúpida de los anales pseudomédicos españoles.