¡Gallardón sale del armario!
Pero el Tribunal Constitucional le obliga a volver dentro del armario a golpe de mazo

Ser gay y del PP es un dramón. A nadie le sienta bien que el partido al que vota se dedique sistemáticamente a darle por culo. A no ser, claro está, que dada tu condición sexual consideres que “dar por culo” es una expresión positiva. Pero don’t worry, Darling, que las contradicciones morales se acabaron, porque… ¡Mirad! ¡En el cielo! ¿Es un pájaro? ¿Es un mariposón? ¿Es un ministro de Justicia y ex alcalde de Madrid que defiende el matrimonio homosexual a pesar que su partido presentó un recurso de inconstitucionalidad contra este tipo de unión porque “desnaturaliza la institución”? ¡No!... digo, ¡Sí! ¡También! ¡Ahí viene GAYARDÓN!
Si es usted un pepero homosexual con el corazón dividido por culpa del menosprecio de su partido hacia su condición sexual, ya puede respirar tranquilo, porque Gayardón acude a su rescate. En unas declaraciones a la cadena SER, el ministro ha afirmado que no ve signos de inconstitucionalidad en el matrimonio homosexual. Pues muy bien, oiga. Qué peso se le quita a uno de encima, sabiendo que Gayardón le acunará con sus hipertrofiados brazos de justiciero mientras susurra “tranquilo, tranquilito, que ya pasó. A pesar de lo que digan mis compañeros de partido, tú no eres tan rarito, pirata. No me montes ninguna huelga, eh. Que yo creo que el matrimonio homosexual es constitucional. ¡Y te lo digo yo, que soy el ministro de Justicia! Ya verás como al final todo sale bien”.
PEEEEEEEEEEERO (porque siempre hay un pero en mayúsculas y con muchas es) ha aclarado Gayardón que, al fin y al cabo, quien debe decidir la constitucionalidad del matrimonio homosexual es el mismo Tribunal Constitucional, y no el PP. ¡Así que no os enfadéis con el partido de Rajoy si los jueces se meriendan la ley 13/2005! Si eso pasa, culpad solo al Tribunal Constitucional. Que, bueno, cierto es que fueron los mismos del PP quienes presentaron el recurso de inconstitucionalidad, pero eso fue cuando eran jóvenes y estaban en la oposición y hacían locuras como escuchar los ladridos de la Iglesia. Pero ahora han cambiado. Todo el mundo sabe que en la España de hoy el Gobierno del PP, la Justicia y la Iglesia son cosas muuuy distintas. ¿Al PP rogando y con el mazo de la Justicia dando? ¡Insidias!
Joder, como mola Gayardón. A los del PSOE les tiene encandilados porque piensan: “mira, aún hay esperanza de salvación para esos necios”. Lo mismo que piensan los del PP cuando ven a José Bono (que, digo yo, ya podrían intercambiarlos como si fueran prisioneros de guerra). Con esas declaraciones pro-gay, Gayardón ha vuelto a ganarse el cielo progre. Y mira que hizo cosas feas hace unos días, cuando afirmó que no consultaría al Tribunal Constitucional para dejar la ley del aborto como estaba en 1985. Pero bueno, eso da igual, porque cuando estás enamorado de alguien, lo estás por sus virtudes, pero también por sus (muchos) defectos. Ay, Gayardón…