Nuevo Método Rajoy: Estarás mejor mañana si dices estar peor hoy
La táctica que hace furor en Europa por fin disponible para el gran público

Del creador de “Somos el país que más Roland Garros ha ganado y eso molesta” y “¿Reducir el paro? Pregúntame cómo, que no tengo ni zorra” llega el novedoso Método Rajoy, el sistema contable que está destinado a revolucionar las leyes de la macroeconomía mundial.
Se acabaron las humillantes amenazas públicas de la "troika" ante la prensa internacional. Con el Método Rajoy (si preguntan, tú di que no estoy) aprenderás a maquillar la contabilidad de tus antecesores para que parezca que te han dejado un agujero (todavía) más grande y más peludo que la papada de Cándido Méndez. Es fácil. Basta con un poquito de morro por aquí, un pequeño hilillo de fuel tinta por allá y… ¡PP-PAM! Tu déficit del 6% se convierte por arte de birlibirloque en un orondo 8%. Así, tu economía no solamente dará penica nivel: gatito huérfano y cojo cruzando la autopista; sino que además habrás logrado rebajar el déficit a una cifra heroica: ¡6%! ¿Sorprendido? Pues en Bruselas también.
Pero aún no has leído lo mejor acerca del original Método Rajoy (pilla tippex y boli, que ahora voy). Y es que esta despreciable treta pseudofinanciera, insultante incluso para la inteligencia de un hurón lobotomizado, puede aplicarse a cualquier disciplina. Con ella, podrás evaporar el impacto de las malas noticias hasta convertirlas en una lluvia de sonrisas de gratitud. Observad si no, incrédulos santotomases, el siguiente ejemplo:
- Dr. Rajoy, ¿es grave?
- No le mentiré. Vamos a tener que extirparle el bazo, trasplantarle un pulmón y amputarle las dos piernas. Puede que no salga vivo de ésta.
- ¿En serio?
- ¡Que no, hombre, que es broma! Solo vamos a cortarle la picha.
- Ahh, menos mal.
- Sí, pero sin prisa. Si acaso, para después de las elecciones andaluzas.
¡PP-PAM! Problema resuelto.
A pesar de sus múltiples ventajas, el Método Rajoy tiene su riesgo. Su prima de riesgo. Como publicación seria que somos, nos vemos en la obligación de advertiros que, si finalmente os decidís a aplicar tan circense contorsión aritmética, hay una regla que jamás debéis perder de vista: nunca, PASE LO QUE PASE, dejéis que os pillen. Porque alguien (guiño, guiño, comisario europeo de finanzas) podría filtrar el rumor a una agencia de noticias (guiño, guiño, Reuters) para luego decir que confía plenamente en tus cuentas pero que tendrías que ir espabilando con el asunto de aplicar recortes (guiño, guiño, tiro la piedra y escondo la mano).
Y eso es todo por hoy. Recordad que podéis hacer vuestros pedidos desde ya mismo, enviando vuestro voto a la C/ Génova, 13. Apdo. de correos 28004, de Madrid.
Método Rajoy, no dejes que un mal maquillaje te estropee la legislatura. ¡PP-PAM!