Consultorio

Pregúntale a Evelyn!

Querida Evelyn:

Desde hace unas semanas estoy saliendo con una MILF, de esas que redescubren el rollo hippie y el amor libre cuando ya tienen a los críos en la universidad. Todo es muy hogareño y muy campechano, aunque su afición por los productos naturales y su acérrima defensa de “lo orgánico” a veces me preocupan un poco. Por ejemplo, el otro día insistió en sustituir el lubricante que usamos en la cama por aceite de oliva virgen, que según ella contiene mucha menos “química”. ¿Te parece un uso aceptable o higiénico de los condimentos de mesa?

Atentamente, Cáncer Pringosa

Querida Cáncer:

Si no hay alternativas, aceptable me parece. Higiénico no, pero si es su cama y ella lava las sábanas, allá ella. Eso sí: ten cuidado, porque a menudo la preferencia por el remedio casero y la alternativa tradicional es menos fruto del redescubrimiento New Age que de una cultura del ahorro obsesivo muy propia de su edad, y que los expertos llamamos síndrome de posguerra. Asegúrate de que tu compañera usa aceite de oliva limpio, directo de la botella. Si sospechas que está reciclando el aceite que sobró de hacer un huevo frito, niégate en redondo, y explícale que reutilizar el aceite de freír para cocinar otra cosa ya es una costumbre asquerosa de por sí; no digamos ya reutilizarlo aquí. ¡Y luego remárcale, por si acaso, que reciclarlo de otro polvo no es mejor idea; de hecho, es más asqueroso aún! La gente con síndrome de posguerra es experta en encontrar loopholes como ese para eludir el sentido común.

Atentamente, Evelyn

Querida Evelyn:

Soy soltera y nunca he tenido prisa por formar una familia. Mis amigas me decían «y tú, ¿para cuándo?», y yo me las sacaba de encima aduciendo que aún me quedaba juventud por disfrutar. De pronto, me doy cuenta de que sus hijos ya van a la universidad y de que mi reloj biológico está dando unas campanadas que hasta Ramón García me sigue por la calle con la capa al viento, y no sé si se me ha pasado el arroz. No me gusta hablar de edades, pero dejémoslo en que contiene un tres y un cinco.

Atentamente, Acuario liberada

Querida Acuario:

Los hijos de las amigas son un poco como las pelis de Fast and Furious: cuando salen te importan una mierda, pero te giras un momento y cuando vuelves a mirar ya han hecho siete. Y sí, yo diría que en ese lapso tu arroz podría no estar en su punto. Vaya, podría ser cemento Portland. Pero que tu reloj biológico se despierte al ver que los críos de tus amigas ya se afeitan los pezones me hace sospechar. ¿Seguro que es un reloj esa alarma que oyes? ¿No será un antojo de Bollycao? ¿Tú quieres un hijo al que mandar a la universidad, o un universitario de primer año? Si es lo segundo, buenas noticias: MILF es una categoría social a la que es fácil acceder, porque la M no es indispensable, y la ILF la ponen los estudiantes. El mundo es tuyo.

Atentamente, Evelyn

Querida Evelyn:

Llevo mes y medio saliendo con un chico. Le quiero, pero hay algo que me corta el rollo: cuando chateamos, escribe mal. No usa acentos (salvo en la palabra tí, infaliblemente) y espolvorea los párrafos con comas esperando que caigan donde deben. Se lo he comentado y me asegura que le sale así porque escribe rápido, pero que conoce las reglas. ¿Debo pasarlo por alto?

Atentamente, Geminazi ortográfica

Querida Geminazi:

Respuesta corta: déjale.

Respuesta larga: déjale, borra su número y quema sus regalos en una pira. Escribir mal ya es un problema, pero justificar que se escribe mal por ir rápido es un cuento chino. Es como si alguien afirma que sabe ir en bici, pero que si lo hace sin fijarse mucho puede acabar pedaleando con las manos. Tu chico se está autoengañando, y lo que es peor, su autoengaño te insulta a ti: si cree que chatear contigo no es una ocasión que merezca cuidar la ortografía, y se reserva esa habilidad para tareas más elevadas (sin duda, cuando le llamen de Destino para encargarle el próximo premio Nadal), puede irse a tomar viento. Alguien que no escribe bien aduciendo que el mensaje es informal probablemente es alguien que no se limpia después de cagar porque no le va a ver el ojete nadie importante. Evítale.

Atentamente, Evelyn