Manda güevos

Monstruo moderadamente gigantesco destruye maqueta ferroviaria

Tokyo.— Las consecuencias del incidente nuclear en Fukushima siguen sucediéndose, pero siempre dentro de las conservadoras predicciones de los científicos, que apuntaron la posibilidad de mutaciones “tolerables” debidas a la radiación, pero con efectos sólo “medianamente catastróficos”. Así se confirmó cuando un kaiju de tamaño moderado apareció la mañana del domingo en el barrio Tomokaji de Tokio, donde sembró un mesurado pánico pisoteando varios jardines, pegando a niños de cinco años y destruyendo la maqueta de trenes de Hattori Yamakazu, que se mostró razonablemente desesperado.

Los alienígenas que construyeron las pirámides aún no han cobrado

Cairo.— La civilización andromedo-rigeliana, conocida en nuestro planeta por su intervención en la construcción de las pirámides egipcias, la gran muralla china y el acueducto de Segovia, exigió al gobierno de Abdel Fatah el-Sisi el pago por las obras de «diseño y habilitación » del complejo funerario de Guiza hacia el 2500 a. C., efectuadas por la empresa Krangos-Z-69 E Hijos, S.L.

Los alienígenas esgrimen una factura impagada por valor de 150.000 gigacréditos y recuerdan que el plazo original para liquidarla era de sesenta días (hemos tenido la suerte de que un día en el planeta Rigel-7 equivale a tres cuartos de siglo en la Tierra), a partir de los cuales empezarán a añadirse intereses. El ministerio de obras públicas egipcio, por su parte, atribuye el gasto a un gobierno anterior y afirma que debería cobrársele al faraón Kheops, de la Cuarta Dinastía.

Platillos dedicados al cobro de morosos planeaban, al cierre de esta edición, sobre el complejo piramidal de Giza, con la intención de arruinarles las fotos a los turistas.

Andalucía prepara a Cataluña unos ‘tuppers’ para cuando se independice

Granada.— Es con melancolía que asumen que la secesión es inevitable, pero la asociación cultural granadina AAC (Ateneo Ala Consecuensia) no desea una separación amarga. Agridulce, a lo sumo.

«Si os tenéis que ir, irse. Pero llevarse estos 120 litros de puchero y este salmorejo que ha hecho la tiita Córdoba, ¡que no os vais a alimentar de pantumaca toda la vida!», reza la carta abierta que leyó el emocionado presidente de la AAC, Eugenio Rabubilla, y que acompañó el envío de dos contenedores industriales repletos de jamones, aceite de oliva y cientos y cientos de tuppers preparados con amor en otros tantos hogares andaluces que ven la inminente ruptura de España como algo triste, pero necesario: «Tarde o temprano hay que abandonar el nido, diga lo que diga Madrid. No le hagáis caso; ya sabéis cómo es».

Entidades culturales catalanas acudieron en expedición a Málaga para agradecer en persona tan enternecedor gesto. «Siempre nos tendréis aquí para resintonizaros la TDT y cambiar la hora de los ordenadores que tenéis en vuestras escuelas pagados con nuestros impuestos », dijeron entre lágrimas antes de fundirse en un conmovedor abrazo.