Manda güevos


Una puta gigante visita el congreso en la jornada de padres e hijos

Toda la bancada popular la saludó al grito de "¡Mamá, has venido!"

Una puta gigante visita el congreso en la jornada de padres e hijos

Madrid.— Los Geos y el Ejército de Tierra estaban ya cortando la Carrera de San Jerónimo y sacando la artillería pesada cuando se supo que la señora de 1.700 kilos y seis metros de alto, sin contar tacones, que cual Godzilla maquillado por Daredevil había invadido el centro de Madrid, era la famosa Gran Puta de la que descienden todos los defensores de la ley mordaza.

La bien llamada Señora Popular —apréciese el double entendre—, también referida como Blubba Chthoghua en el Necronomicón, abandonó su guarida en una caverna bajo la Casa de Campo expresamente para acudir a la jornada de padres e hijos en el Palacio de las Cortes, y felicitó a sus vástagos por el trabajo hecho esta legislatura, si bien les pidió «un poco de mesura aprobando leyes fachas en solitario, porque a veces me violento hasta yo».

Varias asociaciones de trabajadores del sexo protestaron por la presencia de esta ofensiva metáfora en las calles de Madrid; a ellos les pedimos disculpas. También a Alberto Ruiz Gallardón: sabemos que no te mencionó, pero seguro que mamá aún te quiere.

La celebración del tradicional Toro de la Vega sigue adelante a pesar de la polémica. Este año, unos doscientos manifestantes han intentado impedir se celebrara la… Ejem… “Fiesta” vallisoletana, en la que un toro es rodeado, abatido y finalmente ejecutado a golpes de lanza ante la presencia de una turbamulta de 30.000 personas. Sí, personas. El tipo de personas que mutilan a un animal hasta la muerte, pero que no permiten que sus hijos jueguen al Grand Theft Auto porque “los videojuegos son muy violentos”.

La justa es defendida por los amantes de la tauromaquia, por la gran mayoría de la clase política y por la Unión Europea, que prefiere mantener una posición equidistante. Todos ellos esgrimen el mismo argumento: El Toro de la Vega es una tradición medieval y, por lo tanto, hay que respetarla. ¡Malditos genios de la dialéctica, nos han atrapado en su pegajosa telaraña de relativismo cultural!

¿Cómo hemos podido estar tan ciegos? Estamos perdiendo la oportunidad de proteger toda clase de mierdas muy serias ¡Privilegios medievales! A continuación, una lista de actividades que eran tradicionales durante la Baja Edad Media y que vamos a pedir que se declaren patrimonio de la UNESCO: Cagar en el campo, tener como mascota una rata muerta a causa de la peste, cagar en la calle, matar indígenas, violar indígenas, cagar en la mesa, enseñar a los indígenas el verdadero sentido de la bondad a través de la palabra de Dios, cagar en la puerta de entrada de la casa de tu enemigo mortal, no lavarse, lavarse con una rata muerta a causa de la peste, creer que la legitimidad para ser Jefe de Estado es una cualidad que se transmite de padres a hijos a través de una especie de fusión extravagante entre magia divina y herencia genética. Ay no, que esto último todavía se hace en España…

Mod03

Reducen el número de Jinetes del Apocalipsis a dos por recortes de plantilla

El elevado coste de las hordas infernales provoca el despido de varios empleados

Reducen el número de Jinetes del Apocalipsis a dos por recortes de plantilla

Sexto anillo del Infierno, Murcia.— De los recortes no se salva ni Dios, y menos el Demonio. Mientras que el despido de Peste estaba cantado (hacía tiempo que se había dormido en los laureles y cedido el protagonismo a enfermedades exóticas como ébola o belieberismo), el de Muerte ha sorprendido a muchos que consideraban su puesto indispensable, y ha provocado el caos en hospitales y sectas suicidas. Guerra y Hambre conservan su puesto, aunque deslocalizados al tercer mundo. En breve se prevé que un único empleado ejerza de Muerte el martes, Guerra el miércoles, Peste cuando le corten el agua y Hambre a fin de mes.