Asesina al gracioso de la oficina después de que le dijera "¡hombre, no nos veíamos desde el año pasado!"

La familia de la víctima aprecia que el homicidio está justificado y no presentará cargos

Modgi

2 enero 2017
oficinista gracioso 01 de enero de 2017 22:53

La vuelta al trabajo tras el primer día del año siempre es una fuente de desequilibrio nervioso. Tras un breve período de balance, los trabajadores se ven obligados a asumir que, un año más, pasarán la mayor parte del día esclavizados en un trabajo que detestan y compartiendo su día a día con cretinos que no dudarían en amputarle un testículo si con ello consiguieran un ascenso.

Ricardo Paciencio entró en el edificio de TEDIASA dispuesto a afrontar el primer día de trabajo del año, hasta que el gracioso de la oficina le espetó “¡hombre, cuánto tiempo! ¡No nos veíamos desde el año pasado!”

Testigos presenciales afirman que, al término de la frase, pudo oírse un “click” procedente del interior del cerebro de Paciencio. La mano del oficinista se movió como un resorte para alcanzar una grapadora del escritorio, con la cual saltó sobre su compañero de trabajo y empezó a propinarle grapazos en la frente hasta agotar el cartucho.

“¡No te pongas así, que es una bromita, hombre!”, se excusaba el graciosillo mientras recibía golpes de grapadora en la cabeza.

El ensañamiento continuó con distintos objetos del material de oficina. Así, Paciencio propinó a su víctima golpes con la tapa de la fotocopiadora, pantallazos (en el sentido literal del término) estocadas de bolígrafo en los ojos y, finalmente, una encuadernación de testículos. Los labios del graciosillo de la oficina se tornaron azules. Había pronunciado su último chiste.

Los familiares de la víctima coinciden en que el homicidio está justificado y no presentarán denuncia. Bien al contrario, el agresor ha recibido un ascenso para premiar su talento en la resolución de conflictos.

Al fin y al cabo, y contra todo pronóstico, la vuelta al trabajo ha resultado ser un buen día para Ricardo Paciencio.