Cambian las torres de la Sagrada Familia por bolardos para protegerla

El clamor popular ha obligado usar esta técnica para frustrar futuros atentados

Carles Ponsi

25 agosto 2017
Bolardos en la Sagrada Familia 25 de agosto de 2017 13:05

A raíz de las detenciones efectuadas la semana pasada, se ha podido saber que el objetivo principal de los terroristas era la Sagrada Familia. Este descubrimiento ha alarmado tanto a las fuerzas de seguridad como los responsables del templo, quienes esta misma semana han acordado llevar a cabo una modificación para proteger el emblemático monumento barcelonés.

“Joder, es que llevamos 134 años de construcción” declara Bernat Capitell, jefe de obras “Que un humano en nueve meses tienes a otro, pero volver a reconstruir esto nos costaría otro siglo más.”

Así, en una reunión extraodinaria, se ha decidido sustituir las torres de la basílica por bolardos. En rueda de prensa, Josep Manilles, jefe de planificación y seguridad de los Mossos d'Esquadra ha explicado: “Lo hemos decidido así porqué hemos visto por internet que la gente reclama el uso de bolardos. E internet siempre acierta. A mi me acertó en un test qué princesa Disney soy.”

Al ser preguntado por la ineficacia de poner bolardos en lugar de torres para frenar los ataques de coches, camiones y otros tipos de transporte, ha respondido: 'Que sé yo. Creemos que es como los gatos con los pepinos. Que cuando los terroristas vean eso, se van a asustar y pirar cagando leches'.

La modificación de la obra a sucitado todo tipo de dudas sobre el proyecto original de Gaudí. Bernat Capitell ha querido llamar a la tranquilidad contándonos un poco de la historia de la Sagrada Familia: “Aquí cada arquitecto a puesto lo que le ha salido de los huevos. Antes de fallecer, Josep Maria Subirachs añadió a Bob Esponja en la fachada de la Natividad y nadie se ha dado cuenta. Este edificio tiene más añadidos que la cara de Julio Iglesias”.

Otros ciudades europeas se han interesado en la iniciativa y es posible que en los próximos meses veamos la Tour Bolardiffel o el Bolardo Inclinado de Pisa. Al ser preguntada por el impacto arquitectónico que pueden sufrir artísticamente estos monumentos, la catedrática en Historia del Arte Encáustica Mir nos dice: “Mirad, da igual. Total, van a seguir teniendo forma de polla.”

LO PETA