Cazan a la infanta Cristina fumando hierba frente una comisaría y gritando: «¡No me podéis hacer nada, soy la hermana del Reeey!»

Los dos agentes que intentaron detenerla han pasado a disposición judicial

Modgi

8 mayo 2013
infanta cristina 2 16 de febrero de 2017 15:09

Doña Cristina de Borbón ha sido cazzatta in fraganti por los paparazzi. Tras conocer la noticia de la sentencia, la Infanta decidió liberar la tensión acumulada durante los últimos meses con una sonada celebración que acabó en comisaría.

La noche empezó con una cena íntima, rodeada de amigos de la familia, en el conocido restaurante mallorquín 'Ses Lladregots'. Después del café, los invitados anunciaron que había llegado la hora de volver a casa, pero la Infanta, tras haber ingerido varias copas de vino, los convenció para «ir a un pub a tomar solo una copa». La estancia se alargó hasta el cierre del local, momento en el que la Infanta pidió al camarero «bajar la persiana y dejarnos tomar la última rápida». Ante la negativa del barman, Doña Cristina y sus invitados abandonaron el local pidiendo vasos de plástico y continuaron la fiesta consumiendo latas de cerveza en plena calle, presuntamente compradas a vendedores ambulantes.

El séquito de la Infanta se retiró a sus aposentos las 5:00h a.m., haciendo caso omiso de los comentarios de la misma, mediante los cuales los acusaba de haberse vuelto «unos viejos aburridos», de ser «unos mierdas» y «sus mejores amigos».

Fue entonces cuando la hermana del Rey decidió pasar al siguiente nivel. Sola y fuera de control, se dirigió a la comisaría que había en la calle contigua, se lió un porro frente a la puerta y se lo fumó ante los agentes que estaban de guardia. Según testigos presenciales, la Infanta les echaba el humo en la cara mientras gritaba: «¡No podéis hacerme naaada… Soy la hija del Reeey!». Tras increpar a uno de los policías con un «¡¿Y tú qué miras, payaso?! ¡Que mi sueldo sale de tus impuestos!», Doña Cristina de Borbón fue detenida y esposada. Minutos después sería puesta en libertad por los propios agentes, que han pasado la noche en el calabozo.

Don Juan Carlos I pasó a recoger a su hija en coche, junto con su esposa y la infanta Doña Elena, a la que convencieron de acompañarlos diciéndole que iban de excursión a Disneyworld.

Durante el trayecto de camino a casa, la Infanta y sus padres mantuvieron una severa charla en la que los Reyes se preguntaron «qué hemos hecho mal» y si acaso no le habían dado a la Infanta «todo lo que había pedido», a la vez que admitieron sentirse «muy decepcionados» con ella. Juan Carlos le guiñó un ojo.