Corinna, aterrorizada: "Lo del blanqueo de Juancar sólo lo sabíamos un elefante y yo"

Escuin

12 julio 2018
Elefante 11 de julio de 2018 22:01

La tapa de alcantarillado estatal que ha abierto el comisario Villarejo amenaza con manchar de detritus hasta lo más alto de la jerarquía española. Las últimas filtraciones apuntan a una posible trama de blanqueo en la que el rey emérito, Juan Carlos I, se aprovechaba de su queridísima amiga Corinna zu Sayn-Wittgenstein, y su residencia en Mónaco, para usarla como testaferro.

“Empecé a sospechar el día en que me desnudé y le dije ‘Haz lo que quieras conmigo’... puso a mi nombre cuatro terrenos en Marrakech y me pidió que abriera una cuenta en Suiza.”

Pese a las sospechas, la aristócrata europea prosiguió su relación con el Juan Carlos I hasta que se destapó el pastel y los cuernos de la reina, junto a la Gran Muralla, eran el único monumento visible desde el espacio exterior.

“Desde que se ha hecho pública la noticia temo por mi vida. Pocos conocíamos de cerca los tejemanejes del monarca: su hermano, un elefante y yo. ¡Necesito protección! ”

La posible investigación del rey ha puesto patas arriba el organigrama judicial y penitenciario del país. ¿Podría ser juzgado? ¿Compartiría celda con Urdangarín? Cientos de presos ya se relamen ante la posibilidad (remota, para que engañarnos) de que el rey emérito entre en prisión: “A ver si es cierto eso de la inviolabilidad, pienso comprobarlo yo mismo en las duchas.”, asegura un temible y tatuado presidiario recién salido de una peli de Tarantino.