Ejecutivos de todo el mundo dan por clausurado al Prostitute World Congress 2018

"¿Ah, no iba de esto la feria de Barcelona?", declara uno de los asistentes.

2 marzo 2018

Esta madrugada ha echado el cierre en Barcelona la mayor feria escorts, cocaína, prostíbulos y no sé qué de teléfonos móviles del mundo. Un congreso que, un año más, ha conseguido rozar la excelencia, según las encuestas de satisfacción realizadas a los ejecutivos a la salida de discotecas y bares de alterne de la Ciudad Condal.

“Lo de la tecnología está muy bien. Mientras Google no saque una app que diga a ‘la contraria’ dónde estoy durante la feria, yo encantado con el 5G. ¡Ja, ja, ja!”, declaró un ejecutivo, hundiendo, fraternalmente, el codo en el costillar de su colega y provocando arcadas contenidas entre las azafatas y colaboradoras asistentes.

Pero, pese a las críticas de los más mojigatos, las cifras hablan por sí solas, y la feria consigue atraer capitales de todo el mundo que terminan llenando los bolsillos de restauradores, hoteleros y médicos sin licencia especializados en enfermedades de transmisión sexual de la ciudad.

“A los que nos acusan de fomentar este modelo de negocio, debo recordarles que siempre hemos intentado ampliar el espectro a otro tipo de ferias, pero no hay manera. La gente va a lo que va”, defienden desde el Ayuntamiento, “El Congreso Internacional de Macramé y Encaje de Bolillos fue todavía peor. Sodoma y gomorra comparado con el Mobile, créanme.”

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