Errejón inicia el curso político sin haber terminado los cuadernos Gramsci de verano

"Hasta que no los termines no saldrás a jugar con el núcleo irradiador", le abronca Pablo Iglesias

Modgi & Proscojoncio

5 septiembre 2017
Errejón cuadernos de verano 05 de septiembre de 2017 12:04

Septiembre trae consigo la reentré del curso político. Es una época de reencuentros, abrazos y anécdotas sobre el verano que los políticos comparten entre carajillo y carillo en el bar del Congreso.

A la hora del descanso, mientras los parlamentarios abandonaban el hemiciclo entre risas para bajar a almorzar, el pequeño Íñigo Errejón ha tenido que quedarse en su pupitre por orden del líder de Podemos, Pablo Iglesias. El enfado del secretario de general del partido morado al descubrir que Íñigo no había terminado los deberes que le habían puesto para el verano ha sido monumental: “Si es que cuando quieres eres tan marxista como el que más, ¡pero no te da gana! Te distraes jugando con la socialdemocracia y el posibilismo y te olvidas de hacer los deberes. Y claro, llega septiembre y los cuadernos Gramsci están sin hacer”. Los gritos de Pablo Iglesias a Errejón retumbaban como un trueno contra las paredes de un Congreso vacío.

Segundos más tarde, la sonora bronca de Iglesias ha subido aun más de decibelios. Mientras Iglesias explicaba con aspavientos el concepto de subalternidad en Gramsci, Errejón ha comenzado a ponerse rojo. Íñigo se ha llevado las manos a la boca, intentado aguantarse la risa, hasta que no ha podido más y se le ha escapado una carcajada y un moco.

Al girarse, Iglesias ha descubierto que detrás estaba el amigo de Íñigo, Pepe Viyuela, haciendo gestos de burla e interpretando su famoso número "señor que sufre problemas para convertir una silla plegable en un objeto funcional y grita '¡jodeeeeé!' con un extraño defecto en el habla".