Éxodo de gallegos que abren bares en Chongqing

La venganza es un plato que se sirve con grelos

14 julio 2016
Grelos 14 de julio de 2016 9:32

Ibídem.— Si es usted de los que se indignan al comprobar cómo los restaurantes gallegos de su ciudad han ido siendo adquiridos por inmigrantes chinos, dos cosas: 1) gracias por leernos, señor Albiol, y 2) le alegrará saber que los gallegos se están tomando la revancha. Atraídos por una economía emergente y por la espesa capa de contaminación que tanto les recuerda a la borrasca atlántica, cada vez más familias galaicas están trasladándose a la China Popular, abriendo bares con mesas de fórmica y teles eternamente sintonizadas al canal de telefilmes de Antena 3. “En este país está naciendo una clase media, y sabemos lo que quieren”, cuenta Emilio Susqueiro, uno de estos emprendedores: “Un sitio donde esconderse del trabajo y la familia tomando gin-tonics a media mañana y regalando opiniones a un auditorio comatoso que les oye sin escucharles. Es lo que la España de la posguerra nos pidió, y también se lo dimos”. Por su parte, los chinos, de natural suspicaces hacia los foráneos, les han acogido sin reticencias:

“Estos gallegos se ocupan de lo suyo y no estorban. Seguro que tienen mafias y tal, pero no salen de su grupo, y eso lo apreciamos”, opina un ciudadano.