Feijóo celebra la victoria del PP en el yate de un amigo al que no conoce de nada

Asegura que no sabe quién es el propietario ni mucho menos de qué trabaja

Modgi

26 septiembre 2016
Feijóo 25 de septiembre de 2016 22:49

Los resultados electorales de Galicia y el País Vasco llegan en un contexto de inestabilidad política general. Es difícil resistir la tentación de interpretarlos en clave nacional.

Las elecciones gallegas y vascas esclarecen el futuro del país. Dejan claro que España sigue sin tener ni puta idea de hacia dónde va.

En Galicia, Alberto Núñez Feijóo se alza con la mayoría absoluta. El popular ha querido celebrar la victoria en el yate de un amigo al que no conoce de nada y que mucho menos sabe que es un famoso narcotraficante.

La victoria ha sido muy celebrada en los feudos del PP gallego: A Coruña, Ferrol, Santiago y Colombia

Las predicciones también se cumplen en las elecciones vascas. El PNV consigue una victoria holgada con 29 escaños.

Sin embargo, la mayoría del PNV es insuficiente para gobernar en solitario. Urkullu deberá elegir entre hundir a España cuatro años más en la miseria haciendo presidente a Rajoy, dejarse arrastrar a un vacío sin fin por el PSOE, o verse arrojado por Bildu a un proceso independentista incontrolable. Repetimos, el PNV ha ganado.

En segunda posición, En Marea confirma su ‘sorpasso’ al Partido Socialista. Como es lógico, los malos resultados del PSdeG que han tenido una magnífica acogida en Ferraz, ya que permite a los barones socialistas organizar otro paseo de la vergüenza a Pedro Sánchez.

EH Bildu casi duplica en escaños al PP. Alfonso Alonso asegura que es difícil lograr buenos resultados sin el apoyo de ETA.

Por su parte, C's se ha quedado a las puertas del Parlamento tanto en Galicia como en Euskal Herria. La formación naranja no consigue representación. Rivera presentará una solicitud en el Ministerio de Medio Ambiente para que, en ambas comunidades, el votante de Ciudadanos reciba la consideración de “especie protegida”

Rivera justifica los malos resultados asegurando que “los gallegos y los vascos todavía no están preparados para odiar a los catalanes”