Sólo los ancianos más aptos podrán cobrar la pensión mínima.

El Gobierno propone unos Juegos del Hambre sénior como solución al problema de las pensiones

Escuin

23 noviembre 2016
Machete 22 de noviembre de 2016 23:40

Se acabó, la hucha de las pensiones tiene menos dentro que el cerdito del hijo de un heroinómano y el Gobierno se lleva las manos a la cabeza. Durante la sesión de brainstorming organizada la pasada noche por el ministerio de Hacienda, las ideas volaban: ¿Invertimos para crear más empleo? ¿Distribuimos los impuestos de forma más justa? ¿Matamos a los ancianos para evitar pagar más pensiones? Un momento, ¡esa me ha gustado! Pero, mejor, ¡que se maten entre ellos y ganamos pasta poniendo algo de publicidad!

¡Brillante! Para qué pensar en políticas innovadoras cuando podemos montar un reality show y encima ahorrarnos unos milloncejos.

En España odiamos a los viejos y llevamos más de 17 ediciones de Gran Hermano, es el país perfecto para unos Juegos del Hambre.

Así, en los próximos juegos, cada comunidad autónoma seleccionará a un grupo de jubilados que serán encerrados en un campo de batalla en las inmediaciones de Teruel. Allí, consumidos por la abstención de chinchón, sin obras que ver y sin partidas de dominó, se asesinarán los unos a los otros hasta que sólo un puñado quede con vida.

Pese a que los sindicatos y los animalistas han puesto el grito el cielo, el Gobierno hace oídos sordos y sigue con los preparativos. Aunque no todo será carnicería y salvajismo primitivo.

Como muestra de buena voluntad, se permitirá a los ancianos elegir un arma fetiche que podrán utilizar durante los Juegos: Bastones katana, braga-fajas explosivas o pastillas de Sintrom envenenadas.

Visto que nadie plantea una solución mejor (Bruselas proponía, directamente, convertir a los jubilados en Soylent Green y servirlos en comedores escolares) ¡que den comienzo los primeros Juegos del Hambre sénior!