God of Spain: Santi Abascal protagoniza el remake español de God of War

El jugador deberá luchar para conseguir vengarse del mismísimo padre de los dioses hispánicos, Francisco Franco

Joan Ferrús

22 marzo 2017
god of spain 22 de marzo de 2017 10:55

Internet lleva tiempo preguntándose por qué Santiago Abascal cuelga fotos con atardeceres y posados épicos en Instagram. Pero hoy, por fin, la verdad ha salido a la luz. El líder de Vox se estaba preparando para protagonizar God of Spain, el remake español del videojuego ultraviolento God of War.

Abascal ha financiado este proyecto de propio bolsillo ya que considera que el God of War original, ambientado en la mitología griega, es una pésima influencia para los niños españoles.

"Se empieza matando a dioses griegos en taparrabos y se termina follando con otros hombres jajaja harriba españa" ha asegurado.

En God of Spain, Abascal interpreta a Abaskratos, el dios español de la Guerra, la Patria, el Carajillo de Solysombra y los Comentarios Fachas del Marca. Sus hermanos en el panteón hispánico, Aznar, el Cid, Manolo Escobar y Caballo Loco de Forocoches le envidian porque representa la quintaesencia de la españolidad mejor que ellos. Así que se unen para conspiran contra él y hacerle caer.

Gracias a sus malas artes, consiguen que el padre de los dioses españoles, Francisco Franco, expulse a Abaskratos por ser demasiado conservador.

El jugador dirigirá a nuestro héroe en una sangrienta aventura en pos de venganza. Aunque el objetivo sea derrotar a sus hermanos, por el camino aprovechará para exterminar hordas de cíclopes feministas, gorgonas podemitas y centauros homosexuales.

Algunas asociaciones han protestado por la violencia gratuita ejercida sobre colectivos minoritarios, a lo que Abascal ha respondido: "Si no te gusta vete a Atenas".

El objetivo final de Abaskratos es derrotar al mismísimo Dios Supremo del panteón hispánico, Francisco Franco. Según parece, el God of Spain terminará cuando el jugador derrote a este monstruo final, que morirá mientras grita: "Sí, sí, pero con Mahoma no tienes cojones".