Un grafólogo analiza la frase "tonto quien lo lea" y no puede terminar el análisis

El reputado grafólogo Diego M. sufre un ataque repentino de tontez y es ingresado de urgencia

Marc Oliva

24 febrero 2017
grafologo 24 de febrero de 2017 8:00

Los hechos sucedieron en el baño del bar “Pepe” donde se encontraba la frase del crimen. En un intento de desenmascarar el autor y el significado profundo de la frase, el grafólogo sufrió un leve dolor de cabeza cuando analizaba la primera palabra “tonto”.

Según testigos presenciales, al finalizar el análisis de la segunda palabra, la jaqueca se convirtió en un dolor intenso acompañado de una pequeña hemorragia nasal. A pesar del dolor, el grafólogo insistió en seguir con el análisis. Desafortunadamente al analizar la tercera palabra entró en un ataque epiléptico que obligó a llamar a los servicios de emergencias.

El hospital ha comunicado que Diego se encuentra fuera de peligro aunque su cociente intelectual se ha visto levemente afectado. La policía ha acordonado la zona para erradicar la frase de la puerta. En todo momento han tenido apoyo de las unidades especiales de intervención y las brigadas de limpieza. Finalmente, después de mucho frotar, se ha podido reducir la frase a una mancha ilegible.

LO PETA