Ingenieros metiendo barriga consiguen el vacío absoluto

Paso de gigante en el CERN

14 julio 2016

Ginebra.— «Hay que imaginar el aire en una habitación como una mancha de Calippo: nunca consigues sacarlo del todo», explica el Dr. López-Weissmüller, experto en termodinámica y en explicar ciencias naturales a la prensa.

Su acertada analogía, sin embargo, es historia. Hacía tiempo que sus colegas del CERN habían advertido la frecuente caída de presión atmosférica causada por varones escondiendo panza en presencia de chicas de buen ver: «Siempre que las estudiantes en prácticas entraban en la cafetería, se nos tapaban los oídos y nos faltaba oxígeno», cuenta la Dra. Wang Fröhlich, quien tuvo la idea de reproducir las condiciones del fenómeno con tres de los ingenieros más hermosotes en un compartimiento estanco y una modelo de lencería. A la modelo, astutamente camuflada como «física cuántica sexy», no le hizo falta ni hablar: nada más verla por la ventanilla, los ingenieros inspiraron tan hondo que los aparatos registraron por primera vez el vacío absoluto.

“Duró sólo un segundo, antes de que la cámara implosionara violentamente”, contaba López-Weismüller a la prensa, ayudándose con marionetas. “Los tres siguen en el hospital, pero contentos de haberla impresionado.”