La justicia española organiza un referéndum para decidir si se independiza del Gobierno

La fiebre independentista se instaura en los estamentos del poder judicial español y amenaza con una separación real de poderes

Marc Oliva

6 noviembre 2017
jueces referéndum 06 de noviembre de 2017 8:23

Después de las últimas polémicas en materia de justicia, el Consejo General del Poder Judicial ha anunciado la celebración de un referéndum por la independencia de la justicia española. Según ha anunciado el Presidente del Consejo, la pregunta del referéndum será: “¿Quiere usted que la justicia española sea un poder estatal independiente y no una marioneta gubernamental?”

A la pregunta planteada en el referéndum se dan tres opciones de respuesta: SI, NO y que vuelva el garrote vil.

El Ministro de Justicia Rafael Català ha salido al paso del anuncio comunicando la negativa del Gobierno a la celebración del referéndum. “La justicia española es de las más independientes de Europa, si se absuelve a imputados del PP o miembros de la corona no es porque estemos en el poder, es porque son inocentes. No tiene sentido hacer este referéndum”, declaraba el Ministro.

Por su parte el Presidente del Consejo declaraba: “El referéndum se va a celebrar sí o sí, y si el Gobierno lo declara ilegal, ¿quién nos va a juzgar a los jueces?”.

En el seno de la justicia española el debate es intenso. Los defensores del “SI” abogan por una libertad de elección y estudio de los casos sin interferencias estatales o de grandes lobbies económicos. Pero, por otro lado, los defensores del “NO” son partidarios de una intervención externa. “Pues lo bien que me va que me digan las sentencias que tengo que dictar, me deja más tiempo para jugar al candy crush”, declaraba el portavoz por el “NO”.

“Hay unanimidad total entre los miembros de la justicia con la celebración del referéndum, estamos dispuestos a esconder las urnas debajo de las togas si es necesario”, declaraba el Presidente del Consejo.

Por su parte el Gobierno ha anunciado que en caso que ganara el “SI”, como medida extrema se aplicaría el artículo 1.618, conocido como la Ira de Dios. “Nuestro Señor Todopoderoso enviará plagas de culebras, ríos de fuego y terremotos a todos los tribunales españoles sin excepción”, declaraba Catalá.