¡A donde voy no necesito entendederas!

Legionario viaja en el tiempo tras desfilar a más de 88 millas por hora

Si el DeLorean de Regreso al Futuro necesitaba plutonio, a saber qué se había metido el militar.

Escuin

12 octubre 2016
BackTotheFuture 12 de octubre de 2016 17:10

Aunque pasado por agua, el desfile de las Fuerzas Armadas de ayer no dejó de ser el mismo aburrido acto protocolario de siempre: el rey en su vestido de Magneto, lameculos cortesano y legionarios desfilando a toda mecha más tiesos que un airgamboy sumergido en hidrógeno líquido.

Pero para Hernán Muyáyez el tradicional ritmo legionario de 160 pasos por minutos no era suficiente, quería más y, envalentonado por la jornada festiva y el público, comenzó a acelerar el paso hasta que, tras superar las 88 millas por hora, se desvaneció dejando tras de sí un reguero de fuego.

“No sabemos con seguridad a qué época se ha trasladado, pero seguramente a 1936. El tipo no era capaz de retener otra fecha en la cabeza”, comentan sus compañeros.

La misteriosa desaparición concuerda con los patrones de viaje en el tiempo conocidos hasta ahora: el legionario iba muy rápido, llevaba un elemento extraño colgado al cuello (seguramente una medallita condesadora de fluzo) y iba cargadito de la mierda radioactiva que pasan los camellos más selectos de Melilla.

Por parte de las Fuerzas Armadas se desmiente ningún tipo de investigación militar secreta. “Cómo si tuviéramos tiempo para ciencia y números. ¿Nos has visto cara de frikis o algo?”.