Alegría y nerviosismo en el crucero Piolín

"Los antidisturbios han dormido más nerviosos que un crío en víspera de Reyes", declara la Policía Nacional

Escuin

19 octubre 2017
Policia1 18 de octubre de 2017 22:40

Se acerca el día D en el que Puigdemont debería enviar su rectificación a Rajoy o atenerse a un 155 de consecuencias más borrosas e ininteligibles que su propia declaración de independencia. En Barcelona, la población está nerviosa y acongojada ante lo que pueda suceder, excepto en la zona del puerto, donde se respiran toneladas de ilusión, alegría y speed a bordo del crucero Piolín.

Por fin, tras semanas de inacción, aburrimiento y tener que darse golpes de porra entre ellos para no perder el instinto, los policías movilizados en Cataluña paladean ya la posibilidad de gozar con un poco de acción, ni que sea en forma de ancianas practicando resistencia pacífica.

“Casi no duermen de la ilusión. Ayer montamos la Cena con el Capitán para bajar un poco el soufflé, pero los chicos están demasiado emocionados. Al final les hemos contado que si no se van a dormir pronto, o si se levantan a media noche, Puigdemont se irá y ellos no podrán salir a dar palos”, aseguran desde el Ministerio de Interior.

Pese al clima de subidón, siempre surgen cenizos que pretenden hundir la moral de la tropa hablando sobre posibles negociaciones o salidas por la tangente en el último momento: “Mira, yo no me paso semanas encerrado un camarote minúsculo con otros cuatro tíos (¡COMIENZAS A PENSAR COSAS DESVIADAS, AUNQUE APETECIBLES Y SEXYS, JODER!) para luego no poder patear a nadie. Como Madrid negocie, te aseguro que me planto en el Parque Warner con la porra extensible a petar al primer tipo vestido de Piolín que vea”, asegura un sargento.