Le quitan la ciudadanía china por cerrar su restaurante en agosto

Una semana de vacaciones le ha costado el rechazo de los suyos: «Es que vais al extranjero y sólo se os pega lo malo», clama el cónsul

Redacción

23 junio 2017
chino 23 de junio de 2017 12:36

Chang Li Chi, propietario del restaurante Fénix Dichoso en Cerdanyola del Vallès, vio que todos los negocios de la ciudad cerraban durante el mes de agosto, que incluso el hospital había bajado la persiana y colgado un cartel que aconsejaba «no enfermen», y pensó: «No pasará nada porque yo también me tome unos días.» ¡Los cojones! No sólo provocó un motín vecinal con su absurdo antojo, sino que el gobierno chino le ha arrebatado la ciudadanía y le ha prohibido regresar a su país natal.

Tsung Tsung Qi, cónsul de la República Popular China, reprochó al señor Chi su «irresponsable decisión», que hizo «tambalear los fundamentos de la idiosincrasia oriental, tanto para vergüenza de su pueblo como para confusión del país que lo acogió».

En efecto, parece ser que la parroquia habitual del Fénix Dichoso (más numerosa en verano, cuando todos los restaurantes no-étnicos están cerrados) reaccionó primero con incredulidad a la mera idea de que un restaurante chino cerrase. Atónitos, los ciudadanos hambrientos optaron por negar la evidencia e insistieron en intentar atravesar la persiana, hasta acumular diversas contusiones. Poco después, sus mentes confundidas coligieron que el cierre de un restaurante chino sólo podía ser debido a una enfermedad mortal, una escasez de alimentos o al apocalipsis, todos ellos motivos válidos para un motín. Y a él se entregaron, con generoso uso de la violencia y gran profusión de objetos en llamas.

El caso se saldó con veinte heridos y un brote racista bajo el lema: «¡Que se integren, pero no tanto!»