Señor de 70 años aun guarda las lentejas que no se comió a los 7 años

«Si no te las tomas para comer, te las tomarás para cenar. Y si no, ¡mañana para desayunar!», y así sucesivamente durante 63 años

Escuin

20 enero 2018
lentejas 18 de enero de 2018 14:19

Poco se pensaba Don Acisclo, aquel 3 de octubre de 1952, que el plato de lentejas con tocino que le sirvieron para comer le iba a acompañar toda su vida. «Me cayó mal desde el primer segundo», recuerda este antiguo ingeniero de Telefónica cuya madre, fiel a lo aprendido en la Escuela de Madres, le amenazó con aquella frase lapidaria: «Si no te las tomas para comer, te las tomarás para cenar. Y si no, ¡mañana para desayunar!».

Pero el pequeño Acisclete vio el farol, su madre no bajó del burro, y así empezó un duelo de voluntades que ha durado décadas. «En todas las comidas, incluso para Navidad, salían a la mesa las putas lentejas. El día que volví de la mili en Ceuta y me senté a cenar, ¡zas!, ahí estaban, con la puntilla pasivo-agresiva de mi madre: «Esas lentejas acabarán perdiendo el hierro».

Desde que se casó, Don Acisclo ya sólo veía las lentejas los domingos, pero su madre -«que en paz descanse, la muy cazurra»- le dejó las lentejas en herencia. Hoy decoran una estantería de su sala de estar. «A veces, confieso que las miro casi con hambre... ¡Pero es que ya son como de la familia!»