Turistas en Barcelona se quejan de la afluencia masiva de empresarios por el Mobile World Congress

"Ya no te puedes emborrachar o ir de putas en paz" afirma James, de Manchester

Joan Ferrús

2 marzo 2017
guiris 02 de marzo de 2017 11:02

Se acabó la paz y la tranquilidad para los turistas de Barcelona. Británicos, alemanes, rusos y japoneses coinciden en la misma opinión: el Mobile World Congress está destruyendo su ciudad a pasos agigantados. Los culpables son los empresarios del sector de la telefonía, que han ocupado de forma masiva Barcelona.

"Habitaciones hoteles muy caras. ¡Esto ser intolerable!" afirma Hans, un joven alemán que se ha visto obligado a hospedarse en un piso de Airbnb por culpa de la subida de precios de los hoteles.

Pero mucho más grave es el caso de Sora y Hayao, un matrimonio japonés con tres hijos que se encuentra estos días de visita en la ciudad. Como encontrar una habitación para cinco personas en Airbnb es difícil, el hotel es su única opción. Pero los altos precios en la ciudad condal les ha obligado a hospedarse en un hotel de cuatro estrellas de Hospitalet.

Hayao describe la experiencia como traumática. "En Hospitalet apenas hay Zaras ni tiendas de regalos turísticos. Para llegar al centro de Barcelona tienes que viajar 20 minutos en metro" explica. "No creo que vuelva jamás" añade compungido.

Las trágicas historias se suceden por toda la ciudad. James, de 42 años, se considera "prácticamente un barcelonés de nacimiento". Chapurrea el español y sabe decir "buon dia" en catalán ya que ha ido hasta cuatro veces de despedida de soltero a la ciudad. La experiencia siempre ha sido altamente satisfactoria.

Esta semana James ha estado de vuelta en Barcelona. He venido desde Manchester con unos amigos y su hermano Shaun, que se casa en 15 días. Su plan era pasarlo en grande como las otras veces. Pero el MBW les ha saboteado la diversión.

Todos los prostíbulos decentes estaban saturados, así que tuvieron que irse a Las Ramblas a que les practicaran una felación rápida en un callejón. Desgraciadamente, como el Ayuntamiento ha reforzado la vigilancia policial estos días, les multaron tan pronto como llegaron al centro con cervezas en la mano y orinando en la vía pública.

"El Mobile World Congress está acabando con todo lo bueno y genuino de Barcelona" asegura James.