Valencia abre un campo de refugiados para acoger empresarios catalanes

El deplorable recinto ha recibido 5 estrellas Michelin

Ponsí

7 octubre 2017
campo 07 de octubre de 2017 17:17

Ante el peligro de una declaración de independencia, muchas de las empresas catalanas han decidido abandonar el territorio para instalar sus sedes en la comunidad valenciana. Desde esta mañana, hemos podido ver centenares de empresarios millonarios cruzando el río Cenia con sus pertenencias, cargadas por sus empleadas domésticas, dentro maletas de Gucci.

Primero fue Banco de Sabadell a Alicante, después CaixaBank a Valencia, y se especula que les van a seguir Freixenet y muchas otras empresas.

Ante este éxodo, el gobierno valenciano ha decidio instalar un campo de refugiados en la Albufera para dar cabida a todos ellos. Ximo Puig nos dice: “ En estos momentos post-traumáticos es bueno que se encuentren en un entorno familiar. Creemos que el Parque Natural les recordará las zonas protegidas donde suelen ir a cazar animales en peligro de extinción”.

El panorama es desolador. Cada tienda de campaña solo dispone de un jacuzzi. Hablamos con Isidre Fainé, presidente de La Caixa, quien nos da su testimonio desgarrador: “ Es...es terrible... hoy tuve que comer carne roja con un cuchillo para... ¡para carne blanca!” nos dice antes de romper a llorar y se seca las lágrimas con billetes de 500 euros.

Y es que la comida en el campo de refugiados roza la desesperación. Los empresarios se ven obligados a comer lo poco que les da la carta de racionamiento: desde langostas de quilo y medio a un menú degustación de Arzak.

La situación para las empresas en Cataluña es desgarradora y el campo se prepara para recibir más de empresarios que huyen en busca de un nuevo territorio para su sede. Ante esta situación, el gobierno valenciano prevé la instalación de mil quinientas tiendas de campaña más así como una nueva veintena de campos de golf y pistas de paddle.