"Yo no soy nazi" afirma Le Pen tras invadir Polonia después de la derrota electoral

Para la ocasión la candidata se ha dejado un bigotillo hitleriano casual

Marc Oliva

8 mayo 2017
le pen nazi 08 de mayo de 2017 7:26

La invasión se ha producido durante la pasada madrugada. Legiones de seguidores de Le Pen han tomado Polonia al grito de: “¡Primero Polonia, luego el mundo!”. Las hordas de “Lepeneros” no han encontrado oposición dada la rápida coordinación del ataque. Armados con tanques y los quesos más apestosos del país, han doblegado a la defensa polaca en cuestión de segundos. Durante el ataque se han repartido cajas de champán entre la población cosa que ha facilitado la conquista.

El nuevo estado se llamará Leponia y el lema del país será: liberté, afrancesé y si no, guillotiné. El perfume nacional será la Eau de Fachás.

Bajo el gobierno de Le Pen la política de inmigración será muy clara. Se ahogará a todos los inmigrantes ilegales en ollas gigantes de fondue. Todos los musulmanes deberán pasar una prueba de resistencia. Dicha prueba consistirá en 30 horas ininterrumpidas de canciones románticas tocadas en acordeón. Aquellos que superen la prueba tendrán el honor de convertirse en foie.

Por decreto ley quedará categóricamente prohibido combinar rayas y cuadros. Al mismo tiempo será obligatorio el uso de boina o, en su defecto, la peluca victoriana.

Como buen estado democrático, estará permitida la oposición al gobierno actual. Aquellos candidatos que quieran presentarse deberán pasar el test de la guillotina. La presidenta del estado ha declarado: “No es necesario perder la cabeza por la política”.

Según los analistas, la invasión de Polonia es el inicio de un plan de ataque para convertir Europa al Lepenismo a base de canción protesta, vinos de Burdeos y cinema verité. Lo que más alarma a los expertos es la posibilidad de una epidemia que acabe con el europeísmo, si se extiende el hábito francés de no ducharse.