El catolicismo y yo

Una historia de acción y eutanasia neuronal.

20 julio 2016

Aún recuerdo cuando fui por primera vez a catequesis. Una señora muy agradable me sentó una silla y comenzó a conversar conmigo. La conversación fue más o menos esto.

- Bueno Víctor, voy a decirte los mandamientos y te los tienes que aprender, pero sobre todo, debes acatarlos y estar de acuerdo con ellos para poder estar en comunión con el Santo Padre.

- Mire señora... a mi mis tíos me han prometido un Casio de esos con calculadora y mando a distancia... y en principio, entre usted y yo, reconozco abiertamente que me tira más el Casio. Pero bueno, a ver qué puede ofrecerme.

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Parece ser que mi arrebato de sinceridad le tiró bastante del coño a esa especie de monja disfuncional, y decidió recitarme los mandamientos, a los cuales iba respondiendo según veía oportuno:

1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.

- Mire, con todos mis respetos, tengo 12 años. No creo que sea prudente a estas alturas de mi vida atarme a una relación así tan de repente. Podemos conocernos, ver como fluye la cosa, pero no sé. Amar así de forma tan drástica no es plausible.

2. No tomarás el nombre de Dios en vano.

- Pues me cago en Dios.

3. Santificarás las fiestas.

Aquí no sé que imaginasteis vosotros, pero yo me imaginé a mis amigos con 18 años por ahí, en un fiestón de puta madre, borrachos pasándolo guay, y yo con ellos como un gilipollas vestido de cura con una mierda de esas que suelta agua bendita en plan “bendito sea el Señor”. Y mira, a mi esa escena no me llenaba. Por eso dije: “Mire, casi prefiero no santificar las fiestas y evitar morir virgen.”

4. Honrarás a tu padre y a tu madre.

- A quién, ¿A la borracha medio drogadicta y al que entra y sale de la cárcel cada seis meses? Ningún problema.

5. No matarás.

Claro, yo ahí cogí la Biblia... y digo vamos a ver... aquí hay alguien que no está siendo del todo coherente señora. O sea, que el pavo que reventó a una población de miles de personas como eran Sodoma y Gomorra porque les gustaba follar, el pavo que INUNDÓ EL MUNDO, INUNDÓ EL PUTO MUNDO ¿CUÁNTAS PERSONAS PUEDEN PALMAR AHÍ JODER? EL PAVO QUE ASESINÓ A TODA PERSONA VIVIENTE AHOGÁNDOLA MIENTRAS HACÍA GALA DE SU CARNÉ DE MILITANTE DE PACMA SALVANDO A LOS PUTOS ANIMALITOS Y REVENTANDO A TODA LA HUMANIDAD, ESE PUTO HIPSTER VEGANO ME ESTÁ DICIENDO A MI, UN INOCENTE CRÍO DE 12 AÑOS, QUE NO TENGO QUE MATAR. Mire, tienen que revisar esto porque hay graves contradicciones aquí.

Total, que al final no hice la comunión. Dijeron que era un hijo de Satanás o no se qué. Y yo, enfadado, fui a la monja y le dije:

- Vamos a ver, perra celestial, ¿Prefieres que un chaval te diga “Sí, Sí” a todos los mandamientos, haga la comunión por los putos regalos, pase de su mierda de compromiso con Dios y luego mate, se dedique a drogarse, a pincharse o a ver Sálvame Deluxe que a lo mío, que he sido responsable y te he dicho “mira, no, no voy a cumplir, paso de meterme en compromisos raros”?

Y he de reconocer que su respuesta fue sincera:

- Hijo mío, es que si todos fueran tan responsables como tú la Iglesia Católica hubiera dejado de existir hace tiempo.

Respetan menos a Dios que yo, que soy ateo.