Esto es todo lo que echaremos en falta cuando se forme gobierno y desaparezcan el caos y la anarquía de España

Perros caníbales, zombies o pandilleros podemitas se han adueñado del país aprovechando el vacío de autoridad

Joan Ferrús

24 octubre 2016

El título es irónico, joder. La situación era insostenible. Pero gracias a la abstención del PSOE Rajoy podrá gobernar y llegará un nuevo milenio de paz y prosperidad para España. Se acabó la violencia, el caos, la pobreza. Por fin. Que ganas tenía de sentarme a una mesa a comerme un buen sanjacobo y sacar de las calles a toda esta escoria.

Hordas de zombies

Hordas de zombies

Ya era hora, joder. Putos zombies infestando nuestras calles. Eran un engorro. Sobretodo por la noche. Los cajeros tuvieron que cerrar a partir de las 22.00 porque los zombies se metían allí a comer sus mierdas y cuando entrabas a sacar dinero el panorama era un asco.

Pero las cosas empeoraban por la mañana porque esos cabrones afásicos y malolientes se amontonaban en las calles y no podías ni conducir para llegar a la oficina.

Por suerte durante este período de caos y muerte sin gobierno todos perdimos nuestros trabajos y no teníamos nada que hacer durante las mañanas.


Jaurías de perros caníbales

ataque perro

Con la situación de penuria y extrema pobreza que vivimos por culpa de la falta de gobierno, la gente tuvo que liberar a sus perros. ¿Y qué fue lo primero que hicieron los malnacidos?

Intentar comernos a modo de venganza por haberlos alimentado durante años con ese insulso pienso canino mientras nosotros nos zampábamos jugosos bistecs delante suyo.

Con la formación de gobierno a la vista, la situación se ha calmado y el dinero vuelve a fluir por España. Ya no tenemos que comernos las cadenas y correas y podemos usarlas para volver a esclavizar a esos desagradecidos de los perros y hacerles protagonizar humillantes GIFs para escarmentarles.

Otra vez que se lo piensen dos veces antes de ponerse a comer humanos.


¡HU-MAN POWER!
¡HU-MAN POWER!


Moteros anarcosatanistas del Ku Klux Klan

Moteros anarcosatanistas del Ku Klux Klan

No fallaba. Salías a rapiñar la carne podrida de algún cadáver sorteando a los zombis y los perros y, justo al doblar la esquina de la calle de tu casa, oías ese ruido. ¡Brum-brum!

Sí: ahí estaban otra vez esos jodidos moteros anarcosatanistas del Ku Klux Klan.

Siempre empezaban igual: pidiéndote un piti. Vaya excusa. Si lo único que nos hemos podido fumar estos últimos meses eran los pelos de las piernas que nos caían por culpa de la malnutrición.

Y tu les decías que no, que no tenías ningún piti, pero los tíos ya esperaban esa respuesta y continuaban liándote y liándote hasta que terminabas sacrificando a tu hermana junto a ellos para invocar a Donald Trump o a cualquiera de sus divinidades místico-racistas. Menudos profesionales.

Ahora, con la inminente proclamación de Rajoy como presidente, los moteros anarcosatanistas del Ku Klux Klan han vuelto a su lugar natural: las filas de Ciudadanos.

A ver si pillan cargo apoyando al PP y dejan de tocar los huevos en las calles.


Jinetes del Apocalipsis

Jinetes del Apocalipsis

Vaya otros. Los tios no se pierden una. A la que detectan que una región empieza a irse a la mierda, y que los precios se desploman, allí se presentan, los cuatro, a hincharse de birra, drogarse por la calle e irse de putas por dos duros.

Y pobre de tu que les digas nada, que a lo mejor te meten una paliza o se mean en la puerta de tu casa.

Y si tienes un negocio aun es peor, porque los Jinetes del Apocalipsis te amenazan con ponerte a parir en Tripadvisor.

Lo bueno del desastre que hemos vivido estos meses fue que las telecomunicaciones se desplomaron y substituimos Internet por una precaria red de murciélagos mensajeros (las colomas estaban más sabrosas y nos las comimos todas), así que sus críticas negativas nunca llegaban a su destino.


Pandilleros pablistas y errejonistas

Pandilleros pablistas y errejonistas

Los peores de todos, vamos. Aprovechando que se largaron de España hasta los Pokémon y los niños quedaron aturdidos con tanto tiempo libre para pensar, intentaron captarlos con citas de Gramsci.

Y, hostias, esas jodidas citas de Gramsci son más adictivas que la heroína.

Se pasaban el día moliéndose a palos por las calles aprovechando el vacío de autoridad. Y que se zurraran entre ellos aun tenía un pase. Pero el problema era la situación de paranoia que creaban.

Un día ibas por la calle y te venía un errejonista diciendo que llevar los cordones de los zapatos desatados era un símbolo de los pablistas. Y te metía una somanta de hostias. Luego te encontrabas un pablista y respirabas tranquilo, pero entonces el tío te decía que llevar las cordones desatados es un símbolo errejonista.

Y otra paliza al canto.

Afortunadamente, con la formación de gobierno volverá a funcionar Twitter y nos dejarán ir por la calle en paz.