Historias de golpes de Estado (hasta el 1 de octubre)

Pascual Serrano

4 octubre 2016

¿Cuántos gobiernos de derecha conoce usted que hayan sido derrocados por un golpe de Estado de un grupo de poder militar o económico de izquierda? ¿Y al contrario, gobiernos, proyectos políticos, opciones o movimientos de izquierda con posibilidades de llegar al poder que son derrocados por conspiraciones, maquinaciones, operaciones mediáticas, fraudes de ley o asonadas militares? Supongo que de los primeros pocos o ninguno, y de los segundos podemos hacer un repaso, una breve lección de golpes de Estado. Como verán hay de diferentes formatos pero, curiosamente, siempre en la misma dirección.

España 1936-39. Unos militares fascistas se sublevan contra el orden democrático de un gobierno progresista y republicano y, tras tres años de guerra, contra un sector leal del ejército y las milicias populares se alzan con el poder e inician casi cuarenta años de dictadura.

Indonesia 1965. Gobierna el nacionalista Sukarno. Una supuesta conspiración del Partido Comunista sirve al ejército de excusa para una violenta campaña anticomunista que se salda con el asesinato de entre medio y un millón de izquierdistas y la toma del poder por el general Suharto que desplaza al presidente. Comienza entonces un gobierno autoritario militar de derechas apoyado por Estados Unidos.

Portada 5 de octubre 2016

Chile 1973. Salvador Allende es el primer político de izquierdas que llega al poder tras una victoria electoral. Tras varios intentos de desestabilización de los grupos de derecha y sectores empresariales, una acción militar de las Fuerzas Armadas de Chile derrocan y asesinan al presidente constitucional implantando una dictadura.

Venezuela 2002. Hugo Chávez lleva tres años aplicando políticas de izquierda tras llegar al poder rompiendo un sistema corrupto de alternancia política en el país entre dos partidos. Los medios de comunicación privados, al servicio de grandes intereses económicos, llevan meses en una campaña de desestabilización y manipulación. En el transcurso de una manifestación opositora los medios llaman a tomar el palacio presidencial, unos militares secuestran a Chávez y se autoproclama presidente el dirigente de la asociación de empresarios argumentando vacío de poder. Como primera medida disuelve todos los poderes constitucionalmente establecidos. Los venezolanos se movilizan y se dirigen en masa al palacio presidencial a exigir el retorno del presidente constitucional. Un grupo de militares leales lo rescatan y los restituyen ante el clamor ciudadano.

Haití 2004. Gobierna el político y sacerdote de la teología de la liberación, Jean Bertrand Aristide. Ya era su tercera presidencia y continuaba su giro a la izquierda. Un aparente movimiento de oposición se subleva y comienzan disturbios en el país. Aristide es derrocado y aparecen un número importante de marines estadounidenses que se encontraban en República Dominicana, lo secuestran y se lo llevan a la República Centroafricana.

Paraguay 2012. El sacerdote Fernando Lugo gobierna tras ganar las elecciones con el 40,8% de los votos, un diez por ciento más que el segundo candidato más votado. Fue la primera vez en la historia que el partido gobernante de derecha cede el poder pacíficamente a un miembro electo de la oposición. Tras cuatro años de gobierno 39 diputados del Parlamento Nacional votaron su destitución alegando mal desempeño de sus funciones. Lugo solo tuvo dos horas para presentar su defensa en el Parlamento.

Brasil 2016. 61 senadores de la derecha derrocan a la presidenta del país, del Partido de los Trabajadores, a la que habían votado casi 54,5 millones de brasileños.

España 2016. La elección de presidente por el Parlamento recién salido de las urnas está bloqueada. El partido más votado, PP, no tiene mayoría suficiente y el resto de los partidos no quieren ser cómplices de la elección presidencial de un candidato de la derecha cuyo partido está en los tribunales acusado de organización criminal y lavado de dinero negro. El líder del PSOE, aunque su partido ha compartido históricamente las principales decisiones con el PP, está firmemente decidido a votar en contra de la investidura del candidato de la derecha y tentado de llegar a un acuerdo con otros partidos emergentes, incluidos los comunistas. Diecisiete miembros de la dirección del PSOE junto con algunas figuras del periodo más reaccionario del partido no están dispuestos a un pacto que abra la puerta del gobierno a otros sectores de izquierda, quieren permitir un gobierno de derechas y presionan para su cese. Consiguen la dimisión el 1 de octubre a pesar de haber sido elegido en un Congreso y haberlo votado miles de militantes del partido socialista. Todo hace pensar que la derecha volverá de nuevo a gobernar el país.

LO PETA