No seas James Bond

10 agosto 2016

Vivimos en la cultura de la imagen, donde la música y el espectáculo vende en función de cuanta carne enseñe. ¿Nicki Minaj? Sí, canta como el culo (TIENE GRACIA PORQUE SU CULO ES GRANDE), sus letras dan vergüenza ajena y encontrarías más profundad instrumental en la BSO del Street Fighter. Pero oye, mueve el culo. Muy fuerte y muy rápido.

Es todo lo que necesitamos ver. El sexo se ha convertido, a nivel sociológico, en un reclamo tan efectivo como enfermizo.

Todo esto, como no puede ser de otra forma, es ideología. Transmite una serie de valores a esos millones de chavales y chavalas que ven estos excrementos audiovisuales. Twitter o YouTube son, al final, caldo de cultivo de actitudes que acaban fomentando actitudes patriarcales donde la mujer es un objeto más en tu colección de Pokémons.

El caso más flagrante y más llamativo lo protagoniza el coach/entrepreneur/tontopolla Álvaro Reyes. Me gustaría resumir la idiosincrasia de Alvarito explicando un sketch de Padre de Familia. En él, James Bond le dice a una mujer que tenga sexo con él. La mujer se niega en múltiples ocasiones, a las que Bond responde insistiendo en su cometido de copular fuertemente. La mujer, cansada, acaba aceptando. Tras esto, Bond mira a cámara y dice la siguiente frase: “Ya sabéis chicos, si dice mil veces que no y una vez sí, significa sí.”

arvaro

Álvaro hace suyo el espíritu Bond y se dedica básicamente a eso: decirle a los machos con problemas de autoestima que el acoso indiscriminado a las mujeres es la base del éxito en el intento de follar. ¿Y si te dice que no, qué haces? Insiste. ¡Claro que sí! ¿Y si la incomoda tu mierda de intento de fucker latino amateur? ¡Pues muestra seguridad en ti mismo y sigue insistiendo! ¿A quién no le gusta que una persona desconocida te asalte en plena calle a contarte mierdas que te dan igual con la única intención de procrear efusivamente?

No me entendáis mal, ojo. Follar es bonito y está RECHIDO. En eso casi todos estamos de acuerdo.

Pero hay que empezar a entender que cuando una mujer dice “No” no significa “En realidad quiero follar contigo pero como soy mujer tengo estas cositas, jiji, jiji.” Tampoco significa un “Te digo no para que me insistas, porque (inserte tópico machista sobre el comportamiento de la mujer aquí).”

No significa no. Parece mentira que algo tan sencillo sea tan difícil de comprender para algunos hombres. No quiere follar contigo, no quiere que le hables ni que le cuentes las pesas que haces con la polla. Es más, para que la dejes en paz, tiene que decirte que tiene novio. ¡Otro hombre tiene la propiedad de mi vagina! ¡Está en el Catastro de Vaginas del Ayuntamiento! Mi novio es el Amancio Ortega de las vaginas. Burguesía genital.

Una vez el otro sabe de ello, es cuando la deja en paz. La voluntad de esa mujer poco importa, lo realmente importante es que ya hay un macho ibérico que ha marcado esa res.

Lo que quiero decir con todo esto son dos principales cosas:

1. Que tu obsesión con el sexo se debe a cuestiones socioculturales.

2. Que eso no justifica que seas un puto pesado. Mátate a pajas, pero no marees.