Clausurada la clínica de adelgazamiento de un médico especialista en amputaciones

«Pierda peso para siempre» era su eslogan

Redacción

21 de octubre de 2018, 18:37
Doctor 21 de octubre de 2018 16:37

De una cosa no pueden acusar al doctor Chuferga, y es de publicidad fraudulenta. Sus anuncios en la prensa lo decían sin ambages: «Diga cuánto peso le sobra y se lo quitamos». Otra cosa es que los clientes, con su imaginación desbordante, anticiparan píldoras mágicas o máquinas liposuctoras de última generación, fantasías todas ellas que se derrumbaban al encontrar que el equipamiento de la clínica se reducía a unas cuantas básculas, balanzas y un juego de sierras de bricolaje.

Sin embargo, las 32.393 denuncias interpuestas ante la oficina de consumo acabaron de inclinar la balanza (nunca mejor dicho), y el doctor Chuferga, con lágrimas en los ojos, tuvo que ver cómo cerraban su clínica, poco antes de verles cerrar también las puertas del furgón policial.

Con todo, la breve aventura de J. R. «Benley» Chuferga en el campo de la medicina estética constituye sólo un episodio de una vida rica en aventuras y experiencias científicas que todavía puede dar mucho de sí: antes de su clínica de adelgazamiento, Chuferga tuvo una clínica de desintoxicación en México, donde curaba a sus pacientes de la adicción al hachís por el procedimiento de engancharlos a la heroína, y fue matasanos del ejército de infantería en la guerra de Corea (bando comunista). El doctor no declaró qué otra aventura emprenderá a continuación, pero se mostró confiado en que no pasaría mucho tiempo retenido en España. «Sobre todo porque tengo órdenes de busca y captura en diez países», ha aclarado.

Los consumidores, por su parte, se muestran satisfechos con el cierre de la clínica. «Ofrecerse a amputarle una extremidad a alguien para perder peso puede parecer una buena idea al primer vistazo», afirma Bulma A. N., de 21 años, «pero es demasiado drástico. Prefiero seguir con los métodos tradicionales: dedos hasta la campanilla y pesar cuidadosamente mis heces. Requiere más paciencia, pero es más saludable».