Cospedal irrumpe en el Congreso con tricornio y pistola en mano

Escuin

1 de junio de 2018, 08:00
Cospe23F 31 de mayo de 2018 20:52

Cuando la secretaria general del Partido Popular anunció anoche que Rajoy no iba a dimitir lo decía con conocimiento de causa. Lo que no se imaginaban el resto de diputados del Congreso es que tampoco iba a permitir la caída de su bienamado líder. Esta misma mañana, antes del inicio de la votación para la moción de censura de Rajoy, la ministra de Defensa se ha plantado en el atril en una especie performance o revival MILF de Tejero.

“¡Quieto todo el mundo!”, gritó Cospedal, fiel a la tradición, “Se sienten, coño, y dejen los smartphones en modo avión, que luego alguien nos graba, lo envía a La Sexta y Ferreras usa un clip de diez segundos durante catorce horas.”

Según las informaciones que han trascendido, durante la noche, cientos de militares se habrían unido a la ministra, a fin de perpetrar el asalto al hemiciclo; aunque finalmente sólo han llegado al atril una docena. Unas deserciones motivadas, según testigos oculares, por los tentadores precios del gintonic en la cafetería del Congreso, atestada, a estas horas, de militares borrachos abrazándose entre ellos.

Desde los sectores más a la derecha de la derecha no se ha visto con buenos ojos este movimiento del PP: “Ya están con la manía de hacer reboots con mujeres de protagonista, igualito que en Cazafantasmas. ¡Me habéis arruinado el 23F, un mito de mi juventud!”, se lamentan los ultras más freaks en sus foros.

Por su parte, el resto de los españoles miran, como en 1981, hacia la Casa Real. Aunque esta vez, en palabras de los expertos, no se espera ningún mensaje oficial: “A ver, luchar por defender a la izquierda, lo que se dice luchar… no creemos que la Casa Real vaya a mojarse mucho en este golpe de estado, la verdad. Vamos, que Felipe va a esforzarse menos en resolver esto que Froilán sacándose la Selectividad”.